Así es el cuarto de Gia, la hija de Paulo Dybala y Oriana Sabatini: cuna de madera, canopy y diseño con nubes
El cuarto refleja una estética japandi con tonos neutros, materiales nobles y un diseño inspirado en la calma y la naturaleza.

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El universo de la decoración infantil suma cada vez más propuestas orientadas al bienestar sensorial, la armonía visual y los espacios serenos. En esa línea, el cuarto de Gia, la hija de Paulo Dybala y Oriana Sabatini, se presenta como un ejemplo de las nuevas tendencias en interiorismo para bebés, donde predominan los tonos suaves, las texturas orgánicas y una estética pensada para el descanso.
La pareja, que vive una de las etapas más felices desde el nacimiento de su primera hija en marzo, eligió un estilo japandi para ambientar la habitación. Esta corriente fusiona el diseño japonés y escandinavo, priorizando la funcionalidad, la luz natural y la simplicidad como pilares centrales del espacio.
Estética japandi: calma y materiales nobles
El cuarto se destaca por una paleta cromática neutra y cálida, con predominio de blancos, beiges y verdes suaves. La elección de materiales como la madera natural refuerza la idea de un entorno acogedor y atemporal.
La cuna de madera con líneas redondeadas funciona como pieza central del ambiente, aportando calidez y continuidad estética. Todo el mobiliario responde a una lógica de diseño simple, sin estridencias, orientado a generar un clima de tranquilidad.

Un canopy que aporta un toque etéreo
Uno de los elementos más llamativos del cuarto es el canopy que cae suavemente sobre la cuna. Este dosel introduce un aire romántico y delicado, creando una sensación de refugio dentro del propio espacio.
A su vez, una cajonera de madera clara con detalles ondulados suma funcionalidad sin romper la armonía visual del ambiente, manteniendo la coherencia del diseño general.

Paredes con diseño de nubes
El tratamiento de las paredes es otro de los puntos destacados. Un papel pintado con nubes en tonos rosados y tierras transforma la habitación en un paisaje suave y onírico, pensado para estimular la imaginación sin sobrecargar el entorno.
La iluminación natural se filtra a través de cortinas en tonos verdes apagados, lo que permite regular la luz y mantener el clima de serenidad durante el día y la noche.
La habitación de Gia no solo responde a criterios estéticos, sino también funcionales. La combinación de fibras naturales, madera y una paleta equilibrada permite que el espacio evolucione con el crecimiento de la niña, adaptándose a nuevas etapas de juego y descanso.
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