Bulat: «El Gobierno es muy estratégico en subir el dólar sin que se perciba ‘prendido fuego'»
Un análisis de Santiago Bulat, director de Invecq, repasa los avances del programa oficial en materia fiscal y monetaria, las oportunidades financieras en energía y bonos, y las incertidumbres del frente internacional.

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La economía argentina atraviesa una etapa de transición en la que conviven avances macroeconómicos con una recuperación todavía incompleta de la actividad. La desaceleración de la inflación, el ordenamiento fiscal y la estrategia oficial para fortalecer las reservas constituyen las principales fortalezas del programa económico, aunque persisten señales de debilidad en el consumo, la industria, el comercio y el empleo formal.
Ese fue el diagnóstico que presentó Santiago Bulat, director de Invecq, durante un análisis de coyuntura en el que repasó los desafíos que enfrenta la economía local y el escenario internacional.
Según el economista, el Gobierno logró consolidar una fuerte baja de la inflación y avanzar en la normalización de variables financieras, pero la economía real continúa mostrando una recuperación heterogénea. «El gobierno está siendo bien estratégico en cómo subir el tipo de cambio sin que se perciba un dólar ‘prendido fuego’ en la televisión», resumió al explicar la actual política cambiaria.
Una economía que avanza a dos velocidades
Bulat sostuvo que la actividad económica mantiene una dinámica de «serrucho», con retrocesos durante mayo y junio luego de algunos meses de recuperación. Mientras sectores como el agro, la minería, el petróleo y el gas continúan impulsando el crecimiento gracias a la campaña agrícola y las inversiones energéticas, la industria, el comercio y la construcción siguen operando muy por debajo de sus niveles históricos.
A esta disparidad se suma un mercado laboral que todavía no logra recuperarse. El empleo privado formal acumula una caída cercana al 3,6%, mientras crecen el trabajo informal y el monotributo. Aunque la tasa de desempleo permanece por debajo del 8%, el salario real aún no muestra una recuperación sostenida.

En el frente fiscal, el director de Invecq señaló que, tras varios meses de superávit, junio registró un déficit primario explicado principalmente por factores estacionales, como el pago de aguinaldos, y por el incremento de los subsidios energéticos derivados de la importación de GNL. Además, advirtió que el 67% del gasto público está indexado, lo que reduce el margen de maniobra del Gobierno.
Pese a ello, consideró que uno de los principales logros del programa económico continúa siendo la desaceleración inflacionaria. La inflación mensual descendió hasta el 1,9% en junio y las estimaciones para julio se ubican apenas por encima del 2%.
A partir de este panorama local, Bulat amplió el análisis hacia el escenario internacional, donde la desaceleración de Estados Unidos, la evolución de los commodities y las tensiones geopolíticas seguirán condicionando el desempeño de los mercados durante los próximos meses.
Inflación en descenso y foco en las reservas
Uno de los principales logros que destacó el economista fue la desaceleración inflacionaria.
La inflación mensual pasó de niveles superiores al 3% a ubicarse en torno al 1,9% en junio, mientras que para julio las estimaciones rondan el 2,1%.
En el mercado cambiario, explicó que el Banco Central busca administrar el ritmo de depreciación del peso evitando movimientos bruscos que alteren las expectativas.

En ese sentido, advirtió que la demanda de divisas por parte de empresas para el giro de utilidades volvió a niveles similares a los observados en 2011, lo que convierte a la acumulación de reservas en uno de los principales desafíos para afrontar los vencimientos de deuda previstos para 2025.
Deuda, bonos y energía: dónde aparecen las oportunidades
En materia financiera, Bulat valoró la estrategia coordinada entre el Tesoro y el Banco Central para extender los vencimientos de deuda.
El rollover alcanzó el 144%, permitiendo trasladar compromisos hacia 2027 y 2028.
Entre los instrumentos que despertaron mayor interés sobresalen los nuevos bonos duales, que permiten cobrar el mayor rendimiento entre la evolución del tipo de cambio y una tasa fija.
La colocación recibió ofertas por aproximadamente US$ 4.500 millones.
También destacó el desempeño de los bonos en dólares, especialmente el AO29, cuya tasa interna de retorno ronda el 8,3%.
En cuanto a las oportunidades de inversión, el director de Invecq consideró que el sector energético continúa siendo el de mayor potencial por la evolución del negocio petrolero, mientras que los bancos podrían beneficiarse de una recuperación gradual del crédito.
Además, señaló que los bonos provinciales de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos ofrecen valor relativo al mantenerse parcialmente desacoplados de la dinámica del riesgo soberano nacional.
Finalmente, sostuvo que una recuperación más firme del consumo dependerá de una mayor expansión del crédito privado. Aunque la morosidad comenzó a moderarse, las elevadas tasas de financiamiento todavía limitan la demanda, por lo que anticipó que las entidades financieras tenderán a ofrecer mejores condiciones a los clientes con menor riesgo crediticio.

Estados Unidos pierde velocidad, pero mantiene un consumo sólido
Uno de los principales focos del análisis estuvo puesto en Estados Unidos. Si bien la mayor economía del mundo continúa creciendo, comienza a hacerlo a un ritmo más moderado.
Durante el segundo trimestre, el PBI avanzó 1,5%, mientras que para el conjunto de 2025 la proyección se ubica en torno al 2,1%. Sin embargo, el consumo privado continúa siendo el principal motor de la actividad, con una expansión cercana al 3,2%, compensando la retracción del gasto público.
En paralelo, la inflación continúa dando señales alentadoras. Junio registró una deflación del 0,4%, impulsada principalmente por la caída del precio del petróleo, mientras que la inflación núcleo se mantiene por debajo de las expectativas del mercado.
Este escenario vuelve a instalar el debate sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Según Bulat, el mercado comenzó a anticipar movimientos sobre las tasas de interés antes de lo previsto, rompiendo el consenso que había predominado durante los últimos meses.
Commodities: mejores perspectivas para soja y trigo
El frente internacional también sigue condicionado por la evolución de los mercados de materias primas.
En agricultura, Bulat sostuvo que tanto la soja como el trigo presentan fundamentos más favorables que el maíz.
En este último caso, una leve reducción de la producción mundial y una siembra inferior a la esperada en Estados Unidos generan cierta presión alcista sobre los precios.
Para el trigo, en cambio, el principal factor continúa siendo geopolítico: una eventual profundización del conflicto entre Rusia y Ucrania podría impulsar nuevas subas.
En energía, el petróleo permanece alrededor de los US$ 89 por barril.
Aunque el valor luce elevado en términos nominales, Bulat aclaró que todavía se encuentra lejos de los máximos registrados durante la crisis financiera de 2008 o en el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
La tensión entre la demanda asiática, particularmente de China, los bajos niveles de inventarios y la persistencia del conflicto en Medio Oriente sostienen un piso relativamente alto para la cotización.
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