Con ocupación de hasta el 90%, Vida Cowork ya proyecta su tercera sede en Córdoba
Con dos sedes, más de 3.000 m² operativos y planes de expansión en Córdoba, la empresa fundada por Stefano Picone y Matías Rodríguez combina oficinas flexibles, comunidad y experiencias para responder a las nuevas demandas del mercado laboral.

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Hace siete años, cuando el concepto de coworking todavía era incipiente en Córdoba, Stefano Picone y Matías Rodríguez decidieron crear un espacio que rompiera con la lógica tradicional de las oficinas. Así nació Vida Cowork, un proyecto que hoy reúne más de 3.000 m2 distribuidos en dos sedes y que se posiciona como un actor relevante dentro de la transformación que atraviesa el mundo laboral.
La propuesta surgió de una convicción compartida por sus fundadores: el trabajo no debía ser una actividad separada de la vida personal, sino una experiencia integrada, capaz de generar bienestar, vínculos y desarrollo profesional.
«El nombre Vida tiene que ver justamente con eso: con dejar de ver al trabajo como una obligación aislada y convertirlo en una parte disfrutable de la vida cotidiana«, dijo Stefano Picone, uno de los CEOs.
La filosofía de la empresa se traduce en espacios diseñados para favorecer la conexión humana y el equilibrio personal. Cada sede cuenta con más de 500 metros cuadrados de áreas verdes, pensadas para promover pausas activas, momentos de reflexión y una mejor calidad de vida laboral.
Del freelancer a las grandes empresas
La evolución del negocio refleja también los cambios que experimentó el mercado de trabajo en los últimos años.
En sus comienzos, Vida Cowork estaba orientado principalmente a freelancers, emprendedores tecnológicos y profesionales extranjeros —especialmente provenientes de Estados Unidos y Europa— que buscaban flexibilidad e infraestructura sin asumir los costos de una oficina tradicional.
Sin embargo, la pandemia y la consolidación de los modelos híbridos modificaron el perfil de la demanda.
«Hoy vemos un crecimiento muy fuerte del segmento corporativo y de las pymes. Muchas empresas necesitan reducir costos fijos, ganar flexibilidad y encontrar nuevas formas de incentivar la presencialidad», señaló Matías Rodríguez.

La compañía desarrolló un ecosistema de servicios que permite adaptarse a distintas necesidades. Las oficinas privadas representan actualmente el núcleo del negocio y tienen valores desde $180.000 por persona. A su vez, los espacios de cowork compartidos pueden utilizarse desde $95.000 por persona, mientras que las salas de reuniones están disponibles desde $35.000 por persona para encuentros ocasionales, capacitaciones o reuniones de equipos remotos.
Los planes flexibles permiten además que las empresas utilicen los espacios determinados días de la semana, pagando únicamente por el tiempo efectivamente utilizado. La propuesta se completa con áreas compartidas para profesionales independientes, startups y equipos reducidos que buscan combinar infraestructura, servicios y comunidad en un mismo lugar.
El desafío de volver a encontrarse
Para los fundadores, el reto actual ya no es ofrecer un escritorio o internet, sino generar razones para que la gente deje la comodidad del hogar. Por eso, la gestión de comunidad es su activo estratégico, con una agenda permanente de talleres de finanzas, catas de café, eventos gastronómicos y pausas activas.
«Estar ocho o diez horas frente a una pantalla hace que se pierda la espontaneidad. Las personas desconectadas, a largo plazo, son menos productivas», sostiene Picone, vinculando directamente la salud mental con el rendimiento laboral.

Un mercado con potencial y planes en Córdoba
El sector de espacios flexibles tiene un enorme margen de desarrollo. Mientras que en Londres representa el 12% del mercado de oficinas, en Argentina apenas alcanza entre el 2% y el 3%, con proyecciones globales de llegar al 30% para 2030. Además, el modelo ofrece niveles de rentabilidad entre un 15% y un 20% superiores a los de una oficina tradicional.
La sede ubicada en Fernando Fader 3971 registra una ocupación cercana al 90%, mientras que la sede de Hugo Wasr 4557 alcanza aproximadamente el 70%, con perspectivas de crecimiento sostenido.
La estrategia futura contempla una tercera ubicación y un cambio de formato: pasar de las grandes casonas adaptadas a edificios verticales de tres o cuatro pisos con superficies de 2.000 m². «La tendencia apunta a evitar los traslados largos y acercar el trabajo a donde vive la gente», destaca Rodríguez.

«Estamos viendo una transformación estructural. Las empresas ya no buscan únicamente metros cuadrados; buscan flexibilidad, bienestar y herramientas para fortalecer su cultura organizacional», afirmó Rodríguez.
Más que oficinas
Recientemente, Vida Cowork participó del evento Endeavor, donde aplicó su metodología de «networking real» para facilitar conexiones entre asistentes y empresas participantes.
La experiencia, aseguran, permitió validar nuevamente un modelo que busca diferenciarse de la simple provisión de infraestructura.

«Nosotros no nos consideramos una empresa que alquila oficinas. Lo que gestionamos es bienestar, comunidad y cultura organizacional», resumió Picone.
Con una demanda creciente por esquemas híbridos y flexibles, la compañía apuesta a consolidar un modelo que combina rentabilidad inmobiliaria con experiencias laborales centradas en las personas, una fórmula que, según sus fundadores, marcará el futuro del trabajo en los próximos años.Principio del formularioFinal del formulario
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