Con un 62% que exigía su salida: cuánta credibilidad le costó al Gobierno el caso Adorni
El último monitor de AtlasIntel y Bloomberg, cerrado en pleno estallido del escándalo, revela que para el 51,5% de los argentinos el caso del exjefe de Gabinete significó un impacto grave que puso en riesgo la reputación de la gestión de Milei.

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La desaprobación del desempeño del presidente Javier Milei experimentó una nueva consolidación al cierre del primer semestre, ubicándose en un 58,2% frente a un 39,7% de aprobación.
El informe especial elaborado de manera conjunta por las firmas AtlasIntel y Bloomberg, basado en un universo de 2.202 encuestados recolectados de forma digital entre el 26 y el 30 de junio, determinó que el humor social permanece condicionado por el estancamiento de los indicadores socioeconómicos.
Paralelamente, la evaluación general de la gestión gubernamental arrojó un saldo marcadamente desfavorable, con un 53,8% de calificaciones negativas (malo o muy malo) y apenas un 33,5% de percepciones positivas (excelente o bueno), quebrando la paridad que el espacio oficialista lograba retener en mediciones previas.
El diagnóstico de opinión pública identifica un cambio drástico en la jerarquía de las preocupaciones de la ciudadanía. La corrupción saltó al primer lugar como el problema más importante del país con el 47,9% de las menciones, desplazando de forma definitiva a la variable macroeconómica de los precios de consumo.
Por debajo del entramado ético se localizan el desempleo con un 39,5%, la impunidad del sistema judicial con un 37,8% y el debilitamiento institucional con un 30,3%. Por el contrario, la variable de los altos precios y la inflación retrocedió hasta el quinto lugar del orden de prioridades, cosechando apenas el 20,8% de las respuestas tras la progresiva desaceleración de los índices técnicos.
Sin embargo, la mejora en el frente inflacionario no logra trasladarse al bolsillo de las familias: el 62% de los argentinos califica la situación económica general como mala y un contundente 73% observa un escenario crítico en el mercado de trabajo actual.

El caso Adorni bajo la lupa social: exigencia masiva de desplazamiento en el gabinete
Las denuncias sobre presunto enriquecimiento ilícito contra el funcionario Manuel Adorni se transformaron en el principal foco de erosión política para la credibilidad de la Casa Rosada.
La condena de la opinión pública frente al comportamiento patrimonial del vocero presidencial resulta categórica: el 63,7% de la población considera totalmente probable que el secretario de Estado haya cometido irregularidades en la evolución de sus activos corrientes, frente a un marginal 4,3% que califica las sospechas como nada probables.
La repercusión institucional del conflicto adquiere una gravedad sistémica que excede la figura individual del implicado. El 51,5% de los ciudadanos evalúa que el proceso penal constituye un impacto grave que pone en riesgo directo la reputación y la transparencia de toda la administración de La Libertad Avanza. Frente a este escenario de crisis de confianza, las demandas de acción directa hacia la máxima autoridad del Poder Ejecutivo ejercen una presión inédita sobre la toma de decisiones presidenciales.
Un contundente 61,8% de los argentinos afirmaba que Javier Milei debería despedir de manera inmediata al funcionario de su cargo, mientras que un 18,7% se inclinó por exigirle una renuncia voluntaria para amortiguar el costo político. La actuación institucional desplegada por el Poder Ejecutivo ante el estallido del escándalo cosechó un rotundo 68,5% de rechazo, calificándose como mala o muy mala en los cruces demográficos generalizados.
Reconfiguración del mapa de liderazgos y debilidad estructural del consumo duradero
Las variaciones en la imagen de los principales referentes de la política nacional confirman la fragmentación del escenario partidario y el desgaste de las principales figuras de la administración. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se posicionó como la dirigente con mayor nivel de imagen positiva del país con un 45%, reteniendo un balance diferencial de signo negativo de siete puntos porcentuales.
El presidente Javier Milei quedó relegado al tercer lugar del escalafón con un 40% de valoración positiva y un 57% de rechazo, siendo superado levemente por la referente de la izquierda Myriam Bregman, quien capitalizó un 42% de aprobación. En el plano de los liderazgos opositores de cuño peronista, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, retiene un 38% de imagen positiva, mientras que la expresidenta Cristina Kirchner conserva un núcleo duro del 34% frente a una ponderación negativa del 61%.
El bloque de ministros y asesores del riñón presidencial también exhibe el impacto de la fatiga de gestión impositiva y cambiaria. El titular de la cartera económica, Luis Caputo, encabeza la valoración del gabinete con un 39% de aprobación frente a un 55% de imagen negativa, secundado por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien registra un 34% de adhesión y un 50% de rechazo social.
En el extremo opuesto, Manuel Adorni cierra el ránking de valoración oficialista tras el impacto de las denuncias, acumulando un aplastante 76% de imagen negativa y consolidándose como el integrante del Ejecutivo con menor nivel de aceptación popular.
Las perspectivas del mercado interno para la segunda mitad del año reflejan la persistencia de una profunda recesión en las decisiones de gasto de los hogares. La intención de compra de bienes duraderos se mantiene en niveles mínimos de la serie histórica, con un 47,7% de los consumidores encuestados afirmando que planea realizar menos compras durante los próximos seis meses.
La debilidad de los ingresos y el pesimismo sobre el futuro laboral de las familias congelan las expectativas de una reactivación del consumo basada en el crédito, consolidando un patrón donde la estabilización de las variables nominales coexiste con una persistente degradación del bienestar social e institucional, concluyó el monitor de las consultoras internacionales.
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