Crisis de la carne: la producción acumulada se contrajo 7,3% anual
En lo que va del año, se produjeron 91.600 toneladas menos de carne vacuna. Pese a la fuerte retracción de los envíos a China, el mercado estadounidense y la suba de los precios internacionales sostienen la facturación externa.

Publicidad

La industria frigorífica vacuna atraviesa uno de los niveles de actividad más bajos de la última década como consecuencia de la escasez de hacienda disponible para faena. Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), entre enero y mayo se faenaron 4,94 millones de cabezas, un 9,8% menos que en igual período de 2025.
La caída responde, principalmente, a las consecuencias que dejó el prolongado proceso de liquidación de rodeos registrado durante la sequía de 2022-2024. En aquellos años, muchos productores enviaron a faena vacas reproductoras para afrontar la falta de pasturas y recursos, una decisión que hoy repercute en una menor cantidad de terneros y, por lo tanto, en menos animales disponibles para abastecer a la industria.
En mayo la faena apenas superó el millón de cabezas. Si bien mostró una leve mejora frente a abril, quedó 7,3% por debajo del mismo mes del año pasado. Además, la participación de hembras continuó descendiendo hasta representar el 46,9% del total, un dato que, según los especialistas, refleja una mayor retención de vientres para recomponer el stock ganadero.
Producción en retroceso y consumo en mínimos
La menor disponibilidad de hacienda también impactó sobre la producción de carne vacuna, que acumuló una caída interanual del 7,3% en los primeros cinco meses del año, hasta alcanzar 1,17 millones de toneladas res con hueso.
El retroceso se explicó casi exclusivamente por la menor cantidad de animales enviados a faena, ya que el peso promedio por cabeza incluso mostró un incremento respecto del año pasado.

Al mismo tiempo, el mercado interno continúa debilitándose. El consumo aparente cayó 11,1% interanual entre enero y mayo, mientras que el consumo por habitante descendió hasta 47,5 kilos anuales, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. El informe atribuye esta situación a la pérdida del poder adquisitivo y al fuerte aumento que acumuló el precio relativo de la carne vacuna frente a otros alimentos.
Exportaciones: menos volumen, más valor
En contraste con el mercado interno, las exportaciones mostraron un desempeño positivo en el acumulado del primer cuatrimestre. Los embarques crecieron 9,6% interanual y generaron ingresos por US$ 1.334 millones, un 48,4% más que un año atrás, impulsados principalmente por la mejora de los precios internacionales.
No obstante, abril mostró señales de desaceleración. Las ventas al exterior retrocedieron 12,5% interanual debido, principalmente, a la fuerte caída de la demanda de China, aunque el crecimiento de los envíos hacia Estados Unidos permitió compensar parcialmente esa baja.
Publicidad
