Dolor en el sector vitivinícola: falleció Celina Tay, directora y propietaria de Bodega La Caroyense
La empresaria de 45 años lideró junto a su padre la reactivación de la histórica firma de Colonia Caroya. La compañía la despidió con un emotivo mensaje donde destacó su pasión y compromiso al frente del legado familiar.

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La empresaria de 45 años, quien venía atravesando complicaciones de salud en el último tiempo, falleció este jueves. Junto a su padre, Juan Carlos Tay, Celina estuvo al frente del proceso estratégico que permitió la reactivación y el reposicionamiento de la bodega, un establecimiento fuertemente arraigado a la identidad histórica y productiva de Colonia Caroya. Tras el fallecimiento de su progenitor, asumió la conducción general de la firma para dar continuidad al desarrollo de la marca en el mercado nacional.

A raíz de la triste noticia, los integrantes de la histórica casa vitivinícola manifestaron su dolor y rindieron homenaje a su trayectoria mediante una emotiva publicación institucional.
«Con profundo dolor despedimos a Celina Tay, una mujer que tomó el compromiso de dirigir Bodega La Caroyense, llevando adelante con pasión y enorme responsabilidad el legado de las generaciones que construyeron esta casa«, expresaron desde la firma.
El mensaje del equipo de trabajo destacó el valor de su gestión y el reencuentro con la memoria de su padre en el plano afectivo de la institución: «Hoy nos toca despedirla, pero también agradecerle. Agradecerle por su entrega, por su visión y por haber llevado adelante una obra que trasciende el tiempo. Nos reconforta pensar que hoy se reencuentra con su padre, quien también dedicó su vida a esta institución. Juntos, desde algún rincón eterno, seguirán acompañando y guiando el camino de la bodega que tanto amaron. Hasta siempre, querida Celina. Tu historia quedará para siempre entre las páginas más importantes de nuestra institución».
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