El doble juego del peronismo cordobés con Milei: Llaryora se acerca y Passerini se para en la vereda del frente
El gobernador mantiene una posición amistosa con el presidente, mientras que el intendente de Capital profundiza sus cuestionamientos a la Casa Rosada. A su vez, Schiaretti se mantiene prescindente, al menos por ahora.

Publicidad

Por Eduardo Bocco. El peronismo de Córdoba trata de hacer equilibrio en su relación con la Casa Rosada y sus espadas transitan por caminos diferentes para ampliar los escenarios.
Por un lado, Juan Schiaretti evita involucrarse y hace su juego sin prenderse en eventuales idas y vueltas con Javier Milei, conocedor de que el presidente es un hábil polemista. Por ahora, dicen en su entorno, no se apartará de su hoja de ruta.
La otra gran espada del justicialismo cordobés es Martín Llaryora, quien más por necesidad que por convicciones ha decidido no polemizar e intercambiar opiniones con Milei y su entorno con un objetivo central: lograr que el Estado nacional achique la deuda que mantiene con Córdoba.
La inauguración del gasoducto en Tío Pujio fue recibida con bombos y platillos en el Centro Cívico. En realidad, se trata de una obra importante porque evita comprar gas a Bolivia para abastecer a hogares e industrias de Córdoba, Salta, Jujuy, La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero.
Córdoba reclama $700 mil millones al poder central más unos $15 mil millones mensuales por la Caja. Como ya informó el diario Perfil Córdoba la provincia propuso que la Nación pagara la deuda con un bono y lo de la Caja con envíos mensuales.
La Casa Rosada hizo una propuesta general para todas las provincias con obras públicas y otros beneficios, sin envío de partidas.
A su vez, Daniel Passerini es la figura del justicialismo que más está enfrentada con Milei. Casi sin diálogo, a menudo toma distancia para oponerse a los postulados presidenciales. Cada vez que puede, el intendente de Capital reivindica su defensa del Estado como garante para solucionar los problemas de la gente y cuestionando el libremercadismo a ultranza.
Encuestas como hojas de ruta
Sin embargo, los arquitectos de los movimientos del cordobesismo tienen a las encuestas como guías para moverse. Se han convertido en hojas de ruta para los principales dirigentes.
Precisamente un sondeo de la encuestadora Z, realizado en nuestra provincia, reveló que el 51% de los entrevistados apoyó la gestión del presidente, mientras que el 39% la rechazó. A su vez, Llaryora tuvo también 51% a aceptación contra 34% de desaprobación, lo que marca una leve diferencia a favor del cordobés. En cuanto a las perspectivas electoral para los comicios de medio término, la consultora Z de Juan Cruz Gómez indicó que el 30% está dispuesto a votar a los candidatos de Milei, candidatos de Llaryora, el 21%, candidatos de Macri, el 10%, candidatos de Cristina de Kirchner, 9%, candidatos de Massa, 6% y candidatos de De Loredo, 5%. El resto no contestó. Recordemos que este trabajo se realizó en la provincia de Córdoba y se contrapone con una encuesta propia del Centro Cívico, que concluyó que un candidato de Milei tendría el 51% de aval en las urnas, lo que generó muchísima preocupación en el PJ. Igual, falta un año y las fotos de hoy pueden no ser las de mañana.
Publicidad
