El ingreso disponible mostró su primera mejora del año, pero sigue por debajo de los niveles de 2023
Un informe de Empiria registró una recuperación en abril luego de cinco meses consecutivos de caída. Sin embargo, el poder de compra de los hogares continúa afectado por el peso de los servicios esenciales y la pérdida acumulada de ingresos.

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Después de varios meses marcados por el deterioro del poder adquisitivo, un informe de la consultora Empiria, dirigida por el exministro de Economía Hernán Lacunza, mostró una señal de alivio para los hogares argentinos. Según el relevamiento, abril registró la primera mejora del ingreso disponible en lo que va de 2026, interrumpiendo una secuencia de cinco meses consecutivos de retroceso.
La recuperación llega luego de un marzo negativo para todos los niveles de ingresos. Durante ese mes, el ingreso disponible de los hogares cayó un 0,5% real respecto de febrero, acumulando una pérdida del 4,9% frente a noviembre de 2023.
El indicador mide el poder de compra efectivo de las familias una vez descontados los gastos esenciales, como servicios públicos, transporte y otros compromisos básicos del hogar.
El peso de los gastos fijos
El informe destaca que la pérdida de ingresos impactó con mayor intensidad en los sectores de menores recursos. Mientras los hogares de mayores ingresos registraron una caída del 0,3% durante marzo, los sectores más vulnerables sufrieron una contracción del 1%.
La diferencia se explica principalmente por el creciente peso de los gastos fijos dentro del presupuesto familiar. Transporte, electricidad, gas, agua y alquiler representan actualmente cerca del 24% de los ingresos promedio.
Sin embargo, entre los hogares de menores ingresos esa proporción escaló del 22% al 33%, mientras que en los sectores de mayores recursos pasó del 10% al 14%.
Salarios y servicios privados
En el plano laboral, marzo dejó resultados dispares. Los salarios del sector público mostraron una mejora real del 1,6%, mientras que los ingresos del sector privado registrado retrocedieron un 1,3% en términos reales.
Al comparar con noviembre de 2023, los salarios privados se ubican aproximadamente un 5% por debajo de aquellos niveles. En el caso de los empleados públicos nacionales, la pérdida acumulada alcanza el 34%, en un contexto atravesado por ajustes salariales y reducción de personal.
El estudio también analizó el efecto de los servicios privados de salud y educación. Al incorporar esos gastos al cálculo, la caída acumulada del ingreso disponible se profundiza del 4,9% al 5,6%.
Según Empiria, este fenómeno afecta especialmente a los sectores medios y altos, que destinan una mayor proporción de sus ingresos a este tipo de servicios y enfrentan aumentos que acompañaron el proceso de corrección de precios relativos.
Qué espera la consultora para los próximos meses
Más allá de la mejora observada en abril, la consultora proyecta una etapa de relativa estabilidad para el segundo cuatrimestre del año.
No obstante, advierte que la evolución del ingreso disponible seguirá condicionada por el comportamiento de la inflación y por eventuales movimientos del tipo de cambio en la antesala del proceso electoral.
De acuerdo con las estimaciones de Empiria, el ingreso promedio podría cerrar 2026 con una caída acumulada cercana al 1,6%. Aunque algunos indicadores muestran señales de recuperación, el informe concluye que el proceso de recomposición del poder adquisitivo todavía se encuentra lejos de recuperar todo el terreno perdido en los últimos años.
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