El Mundial en las oficinas: cuánto afecta realmente el torneo al rendimiento de las empresas
Un informe de Bumeran desarma el mito de la caída del desempeño: el 95% de los trabajadores asegura que mantiene su productividad intacta y el 68% de los especialistas en Recursos Humanos no detecta riesgos. El impacto en el clima interno.

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La llegada de un Mundial de fútbol suele reabrir el debate sobre el impacto que el torneo puede tener en la productividad de las empresas. Sin embargo, un relevamiento regional elaborado por Bumeran muestra un escenario muy distinto al imaginario habitual: la gran mayoría de los trabajadores afirma que mantiene su nivel de desempeño pese a la expectativa que genera la competencia.
En Argentina, el 95% de los encuestados aseguró que su productividad no se modifica durante el campeonato. Dentro de ese universo, ocho de cada diez afirmaron que trabajan con la misma intensidad que en cualquier otro período, mientras que un 15% incluso considera que rinde mejor. Apenas un 5% reconoció una disminución en su desempeño laboral.

Desde la mirada empresaria, la percepción es similar. El 68% de los especialistas en Recursos Humanos consultados indicó que no observa riesgos significativos sobre la productividad de los equipos durante el torneo, mientras que sólo un tercio manifestó algún grado de preocupación por un eventual impacto.
Un mejor clima laboral y empresas más flexibles
Más allá del rendimiento, el informe identifica un efecto positivo sobre el ambiente de trabajo. Casi la mitad de los trabajadores argentinos considera que el Mundial mejora el clima interno de las organizaciones, mientras que otro 36% entiende que no produce cambios relevantes. Sólo una minoría sostiene que el impacto depende de los resultados deportivos o que incluso puede deteriorar la convivencia.
«El verdadero cambio no pasa únicamente por el fútbol, sino por las conversaciones y la construcción de comunidad dentro de los equipos. Compartir un evento de estas características fortalece los vínculos entre los colaboradores», señaló Federico Barni, CEO de Bumeran.

Esa lógica también comienza a reflejarse en las políticas empresariales. Si bien el 65% de las compañías no introduce modificaciones durante el torneo, el resto implementa distintas medidas de flexibilidad. Entre ellas predominan los permisos para seguir los partidos de la Selección, la organización de espacios comunes para ver los encuentros, la instalación de pantallas en oficinas y, en menor medida, esquemas de trabajo remoto durante los días de competencia.
Responsabilidad laboral incluso en los partidos decisivos
El estudio también analizó cómo reaccionan los trabajadores cuando un partido importante coincide con la jornada laboral. Más de la mitad aseguró que continúa trabajando normalmente, mientras que otro grupo reconoce seguir el encuentro de manera parcial sin abandonar sus tareas. Sólo un porcentaje reducido solicita permisos específicos o interrumpe completamente su actividad.
La misma tendencia aparece frente a escenarios extremos. El 89% afirmó que no faltaría al trabajo para ver un partido del Mundial y, si la Selección disputara una final en un día hábil, seis de cada diez continuarían trabajando normalmente.

Quienes optarían por pedir autorización para seguir el encuentro representan poco más de un tercio de los consultados, mientras que las respuestas vinculadas a ausencias injustificadas resultan prácticamente marginales.
Entre los responsables de Recursos Humanos también prevalece una visión moderada. Aunque casi la mitad detecta un leve aumento de ausencias durante encuentros trascendentes, la mayoría considera que el torneo no altera significativamente la gestión cotidiana de los equipos y que las medidas de flexibilidad funcionan como herramientas para sostener el compromiso de los colaboradores sin afectar la operación de las empresas.
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