Golpeada por el fin de Nissan y la caída externa, ZF abre un preventivo de crisis pero apuesta al proyecto Niagara de Renault
Ante la caída de la producción local y el desplome de las exportaciones, la fabricante de amortiguadores activó un Procedimiento Preventivo de Crisis hasta septiembre. La medida, acordada con la UOM, afectará a unos 350 empleados, quienes percibirán el 75% de sus haberes durante las jornadas suspendidas.

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La reconfiguración que atraviesa la industria automotriz argentina continúa impactando sobre la cadena de proveedores. En ese contexto, la multinacional ZF, fabricante de amortiguadores con planta en San Francisco, Córdoba, puso en marcha un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) para reducir costos operativos y sostener su actividad hasta septiembre, en medio de la caída de la producción y las exportaciones.
La compañía, que emplea a unas 350 personas entre personal directo e indirecto, sufrió uno de los mayores golpes con el final de la producción de Nissan en Argentina, uno de sus principales clientes. A ese escenario se sumó una menor demanda externa, lo que terminó afectando el nivel de actividad de la planta cordobesa.
Suspensiones por tres meses
El acuerdo alcanzado con el Ministerio de Trabajo y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) contempla tres jornadas de suspensión por mes durante junio, julio y agosto.
Durante esos días, los trabajadores percibirán el 75% de su salario habitual, lo que representa una reducción del 25% sobre las jornadas suspendidas. La medida alcanza a la totalidad de la estructura de la empresa, incluyendo personal jerárquico y directivos.
El objetivo es disminuir temporalmente los costos fijos para atravesar un período de menor actividad mientras la empresa analiza la evolución del mercado y define los próximos pasos una vez concluido el PPC.
La apuesta a nuevos proyectos
Pese al escenario adverso, ZF mantiene una cartera de clientes vinculados tanto al mercado interno como al exterior.
Actualmente abastece a Renault —donde fue nominada para participar del proyecto H1312, conocido como Niagara—, Mercedes-Benz Camiones, Iveco Argentina y Prestige Auto para la producción de Sprinter.
En paralelo, exporta componentes hacia Brasil para fabricantes como Iveco, Mercedes-Benz, Volvo, Scania y MAN, además de suministrar piezas para Volkswagen México, KIA y Ford Uruguay.
La expectativa de la compañía está puesta en que estos proyectos permitan recomponer parte del volumen perdido tras la salida de Nissan y una eventual recuperación del mercado durante el segundo semestre.
Salarios en medio de las suspensiones
En paralelo a la implementación del procedimiento preventivo, la empresa decidió continuar otorgando incrementos salariales a cuenta de futuras negociaciones paritarias, pese a que la negociación del sector permanece virtualmente paralizada por la intervención que atraviesa la UOM.
«Podríamos no hacerlo. Estaríamos en nuestro derecho. No obstante, decidimos hacer el esfuerzo para contener el malestar y preocupación de nuestro personal», explicó el director de ZF Argentina, Andrés Fava.
En ese marco, la empresa otorgó aumentos acumulativos del 2,5% para junio, otro 2,5% en julio y un porcentaje equivalente para agosto, siguiendo los lineamientos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC).
Un termómetro de la cadena autopartista
La situación de ZF refleja el escenario que enfrenta parte de la industria autopartista, donde la caída en la producción de terminales y la menor demanda internacional obligan a revisar estructuras de costos sin perder capacidad productiva.
En lugar de avanzar con despidos, la compañía optó por un esquema transitorio de suspensiones que le permita sostener la operación mientras espera la llegada de nuevos programas industriales.
El resultado de esa estrategia comenzará a definirse en septiembre, cuando concluya el Procedimiento Preventivo de Crisis y la empresa evalúe si el contexto permite recuperar el ritmo de actividad o si será necesario implementar nuevas medidas.
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