La contratación cae a su nivel más bajo: Cuáles son los rubros que logran sumar personal y cuáles acumulan meses en rojo
El mercado de trabajo privado registrado en la Argentina continúa mostrando señales de enfriamiento y una persistente dificultad para traccionar nuevos puestos. De acuerdo con los…

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El mercado de trabajo privado registrado en la Argentina continúa mostrando señales de enfriamiento y una persistente dificultad para traccionar nuevos puestos. De acuerdo con los datos de mayo de 2026 relevados por la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) del Ministerio de Capital Humano, el nivel de empleo privado en empresas de más de 10 empleados volvió a exhibir una caída del 0,1% mensual.
El dato consolida una dinámica contractiva que en la comparación interanual frente a mayo de 2025 ya refleja un retroceso del 1,1% en el total de los aglomerados urbanos del país. Sin embargo, la foto del territorio muestra matices importantes: mientras que en algunas grandes urbes como el Gran Mendoza la caída mensual trepó al 1,2%, el Gran Córdoba logró plantarse en un 0,0%, mostrando una estabilización relativa frente al declive general.
La paradoja sectorial: la construcción empuja y el comercio se apaga
El comportamiento por ramas de actividad económica durante mayo expuso un escenario marcadamente dividido:
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El motor de los ladrillos: Por segundo mes consecutivo, la Construcción se convirtió en la única excepción a la regla general, expandiendo su dotación de personal en un 1,0% mensual.
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Comercio y servicios en rojo: En la vereda opuesta, los mayores retrocesos mensuales se localizaron en Comercio, restaurantes y hoteles con una baja del 0,3%, e idéntica caída en Transporte, almacenaje y comunicaciones ($-0,3\%$). Este último sector arrastra una crisis de largo aliento: acumula 18 meses consecutivos sin registrar crecimiento en sus plantas de personal.
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Servicios e industria a la baja: Los Servicios financieros y a las empresas cedieron un 0,2%, mientras que la Industria manufacturera anotó una contracción del 0,1% mensual (que se eleva a un fuerte -2,4% cuando se mide el impacto interanual).

Las pymes vuelven a perder terreno y las grandes no levantan
El análisis según la estructura interna de las compañías revela que la caída del 0,1% afectó de manera uniforme a todos los tamaños de establecimientos, aunque con diferentes lecturas de fondo:
Las empresas pequeñas y medianas (de hasta 199 trabajadores) volvieron a los números rojos interrumpiendo el leve crecimiento registrado el mes anterior. Por su parte, las grandes corporaciones (de más de 200 personas ocupadas) profundizaron una tendencia contractiva alarmante: acumulan 16 períodos en caída, una racha que solo logró interrumpirse de manera aislada durante marzo de este año.
Esta erosión del plantel se explica fundamentalmente porque tanto las incorporaciones (tasa de entrada del 1,9) como las desvinculaciones (tasa de salida del 2,0) se redujeron, manteniendo una brecha que impide que el empleo crezca en términos netos.
Expectativas al límite: el registro más bajo en dos años
Mirando hacia el corto plazo, las proyecciones de contratación de las empresas para los próximos tres meses arrojaron un saldo neto positivo de apenas 0,1%, consolidándose como el valor más bajo de los últimos dos años (sin contar la marca negativa de febrero de 2026).
De la porción de firmas que planea realizar movimientos en sus dotaciones (5,7%), un 2,9% prevé aumentarla y un 2,8% planea disminuirla.
El estancamiento del indicador de expectativas se fundamenta en este último dato: el porcentaje de directivos que anticipa despidos o reducciones de personal trepó del 2% al 2,8% en apenas un mes, ensombreciendo las perspectivas de reactivación laboral para el próximo trimestre
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