Las deudas ahogan a las familias: la morosidad ya alcanza a uno de cada cuatro deudores
La combinación de ingresos insuficientes, empleo precario y financiamiento caro impulsó un fuerte aumento de los incumplimientos, especialmente en créditos otorgados por fintech y entidades no bancarias.

Publicidad

La morosidad en Argentina alcanzó uno de los niveles más elevados de los últimos años. Según un informe elaborado por la consultora Analytica, 5,3 millones de personas acumulan atrasos superiores a los 90 días en el pago de sus créditos, una situación que ya afecta al 26,9% de los deudores del país.
El relevamiento abarca a casi 20 millones de personas con algún tipo de financiamiento vigente y muestra que las familias argentinas mantienen obligaciones por un total de $74,2 billones, una cifra equivalente al 6,5% del Producto Bruto Interno (PBI).
Del total de deudores, 14,3 millones poseen al menos un crédito bancario, mientras que otros 5,5 millones recurren exclusivamente a mecanismos de financiamiento alternativos, como fintech, mutuales, cooperativas, fideicomisos financieros, emisoras de tarjetas de consumo y cadenas de electrodomésticos.
Las fintech y los créditos alternativos concentran más incumplimientos
El informe advierte que los niveles de mora son significativamente más elevados fuera del sistema bancario tradicional.
Mientras que entre quienes sólo tienen créditos bancarios el incumplimiento alcanza al 19,2%, el porcentaje asciende al 28,9% entre quienes se financian exclusivamente mediante fintech y supera el 32% en el caso de los usuarios de otras entidades no financieras.
La diferencia también se observa al analizar la cartera irregular. En los bancos, los créditos en mora representan el 11,9% del stock total financiado. En las fintech, en cambio, esa proporción escala al 21,6%, mientras que en el resto de las entidades no bancarias llega al 43,1%.
Para Analytica, estos datos reflejan una mayor vulnerabilidad financiera entre los sectores que recurren a alternativas de financiamiento más costosas y con menores exigencias de acceso.
Los jóvenes, entre los más afectados
El deterioro de la capacidad de pago impacta con especial intensidad sobre los sectores más jóvenes de la población.
Entre las personas de entre 18 y 30 años, la morosidad se ubica cerca del 40%, el porcentaje más alto entre todos los grupos etarios relevados.
A medida que aumenta la edad, los niveles de incumplimiento disminuyen. La mora alcanza al 34% entre quienes tienen entre 31 y 40 años, al 26% en el segmento de 41 a 50 años y se reduce a menos del 17% entre los mayores de 60 años.
Según el economista y director de Analytica, Ricardo Delgado, el fenómeno responde principalmente a una cuestión de ingresos y no a una falta de voluntad de pago.
«El punto central es que de los casi 20 millones de deudores en Argentina, 5,3 millones están en mora tardía», explicó el especialista, quien atribuyó la situación a las dificultades económicas que enfrentan numerosos hogares.
Un desafío para la recuperación del crédito
El crecimiento de la mora aparece como una señal de alerta para el sistema financiero en un momento en el que el Gobierno busca impulsar el crédito como herramienta para dinamizar el consumo y la actividad económica.
En ese contexto, distintas consultoras advierten que el aumento de los incumplimientos, combinado con tasas de interés que aún se mantienen elevadas, podría convertirse en un obstáculo para la expansión del financiamiento durante los próximos meses.
Los datos muestran que casi tres de cada diez deudores presentan atrasos significativos y que los sectores más vulnerables continúan enfrentando dificultades para sostener el pago de sus obligaciones, un factor que amenaza con condicionar la recuperación del mercado crediticio en 2026.
Publicidad
