Lasagna: “La tecnología cambia los procesos, pero no reemplaza la función del escribano”
La presidenta del Colegio de Escribanos de Córdoba repasó el alcance de la función notarial, los desafíos de la transformación digital y la necesidad de acercar a la comunidad una profesión que, asegura, todavía es poco conocida. También destacó la capacitación permanente del sector y el interés de las nuevas generaciones por la carrera.

Publicidad

Aunque suele asociarse principalmente con la compra y venta de inmuebles, la tarea de los escribanos abarca una amplia variedad de actos jurídicos que forman parte de la vida cotidiana de las personas y de las empresas. Desde la constitución de sociedades hasta sucesiones, poderes, autorizaciones de viaje o acuerdos patrimoniales, la función notarial tiene como eje garantizar la legalidad, autenticidad y seguridad jurídica de los actos.
Con el objetivo de acercar la profesión a la comunidad, la presidenta del Colegio de Escribanos de Córdoba, Lidia Lasagna, participó de un espacio institucional donde repasó cómo se accede a la función, cuál es el alcance de la actividad y cuáles son los desafíos que enfrenta el notariado en un contexto de creciente digitalización.
“La actuación del escribano muchas veces es desconocida para la sociedad. Hay mitos sobre cómo se llega a ejercer la profesión y sobre cuál es realmente nuestra función”, explicó Lasagna.
La dirigente recordó que el escribano es, al mismo tiempo, un profesional del Derecho y un funcionario público. Tras completar la formación universitaria correspondiente y matricularse en el Colegio de Escribanos, quienes aspiran a ejercer la función deben acceder a un registro notarial otorgado por el Estado provincial mediante un concurso público.
“La fe pública que ejerce el escribano no le pertenece al profesional, sino que es una delegación que realiza el Estado. Por eso existe todo un sistema de selección y control”, señaló.
Actualmente, Córdoba cuenta con entre 700 y 750 escribanos distribuidos en distintas jurisdicciones de toda la provincia. Cada profesional posee una competencia territorial específica y sólo puede actuar dentro de ella.
“Cuando un escribano interviene en un acto, da fe de que las personas están legitimadas para realizarlo, que el acto es legal y que quienes participan comprenden plenamente las consecuencias de lo que están firmando. Esa es una responsabilidad muy importante”, sostuvo.
En ese sentido, Lasagna remarcó que el trabajo notarial va mucho más allá del momento de la firma. Según explicó, existe una tarea previa de asesoramiento, análisis y verificación que busca brindar seguridad a todas las partes involucradas.
“No es simplemente una firma. Hay un proceso de escucha, de explicación y de acompañamiento para garantizar que las personas comprendan el alcance de las decisiones que están tomando”, afirmó.
La presidenta del Colegio también destacó el rol imparcial que caracteriza a la función. A diferencia de otras profesiones jurídicas vinculadas a la representación de intereses particulares, el escribano debe velar por el equilibrio entre las partes.
“Nosotros no defendemos ni al comprador ni al vendedor. Tenemos que ser imparciales y explicar a cada uno cuáles son las consecuencias del acto que está realizando”, explicó.

Más allá de las operaciones inmobiliarias, Lasagna recordó que la intervención notarial alcanza numerosos ámbitos. Entre ellos mencionó la constitución de sociedades, la certificación de firmas, los mandatos y poderes, las sucesiones, las liquidaciones patrimoniales derivadas de divorcios, las autorizaciones de viaje y distintos actos relacionados con derechos reales.
“La actividad es muchísimo más amplia de lo que generalmente se conoce. Siempre que se trate de actos que requieren seguridad jurídica y no exista un conflicto judicial, la función notarial puede aportar una solución”, indicó.
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la evolución tecnológica de la profesión. En los últimos años, el Colegio de Escribanos impulsó distintos procesos de modernización vinculados a la digitalización de trámites y documentos.
“Vamos avanzando y capacitándonos permanentemente. Hoy tenemos legalizaciones digitales, sistemas de intercambio electrónico de documentación y herramientas que permiten agilizar muchos procedimientos”, señaló.
Lasagna destacó especialmente la vigencia de la Ley Provincial 10.990, sancionada en 2024, que permite trabajar tanto en soporte papel como digital. Según explicó, este esquema brinda flexibilidad para adaptarse a las distintas necesidades de los usuarios.
“Hay sectores que se sienten muy cómodos trabajando con herramientas digitales y otros que todavía prefieren la documentación en papel. Lo importante es poder ofrecer ambas alternativas manteniendo siempre los estándares de seguridad jurídica”, afirmó.
La incorporación de nuevas tecnologías también abre interrogantes sobre el impacto de la inteligencia artificial en la actividad profesional. Para la titular del Colegio, la clave está en comprender estas herramientas como complementos y no como sustitutos del rol humano.
“La tecnología no debe generar temor. Lo importante es capacitarse para utilizarla correctamente. La inteligencia artificial puede ser una herramienta valiosa, pero siempre debe existir el control profesional y la responsabilidad del escribano”, sostuvo.
En ese marco, Córdoba será sede de las XXII Jornadas Notariales Cordobesas, que se desarrollarán entre el 10 y el 13 de junio en el Centro de Convenciones del Complejo Universitario Nuevo Siglo – Quinto Centenario. El encuentro abordará temas vinculados al régimen patrimonial matrimonial y al impacto de las nuevas tecnologías en la actividad notarial.
Finalmente, Lasagna destacó que el interés por la carrera continúa vigente entre los estudiantes y jóvenes profesionales. “Es una función muy linda porque permite trabajar cerca de las personas, acompañarlas en decisiones importantes y brindar seguridad jurídica. Hay mucho interés por acceder al notariado y eso es muy positivo para el futuro de la profesión”, concluyó.
Publicidad
