Menos aportantes y más informalidad: la presión sobre el sistema previsional sigue creciendo
El universo de trabajadores que realiza aportes cayó en más de 132 mil personas en el último año, impulsado principalmente por la pérdida de empleo formal privado. Mientras avanza el monotributo y el trabajo informal, crece la presión sobre el financiamiento jubilatorio.

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El sistema previsional argentino continúa perdiendo aportantes en un contexto de deterioro del empleo registrado y avance de la informalidad. Según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social, entre febrero de 2025 y el mismo mes de 2026 la cantidad de trabajadores que realizaron aportes cayó en 132.670 personas.
La principal explicación proviene del empleo asalariado formal, especialmente del sector privado. En paralelo, el crecimiento del monotributo y del trabajo independiente no alcanza a compensar la pérdida de puestos registrados tradicionales, una dinámica que impacta directamente sobre la sustentabilidad del sistema jubilatorio.
El empleo privado, el más golpeado
De acuerdo al informe oficial, la caída interanual estuvo concentrada en los trabajadores en relación de dependencia, que disminuyeron en 168.312 aportantes.
Dentro de ese universo, el sector privado explicó el mayor retroceso, con 90.892 trabajadores menos realizando contribuciones previsionales.
También se registraron bajas en:
- Sector público: -39.557 aportantes
- Otros regímenes laborales: -37.863
- Autónomos: -11.810
- Personal de casas particulares: -10.836
El único segmento que mostró crecimiento fue el monotributo, con un incremento de 58.288 trabajadores.
Actualmente, el sistema se sostiene principalmente sobre tres grandes grupos:
- Cerca de 6 millones de asalariados privados
- 2,2 millones de monotributistas
- Otros 2,2 millones correspondientes a distintos regímenes laborales
Dos años de caída
La pérdida de aportantes no es un fenómeno aislado. Entre febrero de 2024 y febrero de 2026, el total descendió de 12,85 millones a 12,5 millones de personas, acumulando una baja superior a 350 mil trabajadores.
El retroceso coincide con un aumento sostenido de la informalidad laboral. Se estima que actualmente unas 8,5 millones de personas trabajan sin aportes jubilatorios ni cobertura de salud.
Según el INDEC, el empleo no registrado alcanzó al 43% de la población ocupada en el último trimestre de 2025, superando el 42% de un año antes y el 41,4% registrado a fines de 2023.
En total, la población ocupada ronda los 21 millones de personas, lo que refleja el peso creciente del trabajo informal dentro del mercado laboral argentino.
Presión sobre el sistema previsional
Hoy, apenas el 27,2% de la población total realiza aportes previsionales. Del total de contribuyentes, el 76,5% corresponde a trabajadores en relación de dependencia y el 20,7% a independientes.
La tendencia abre interrogantes sobre la sustentabilidad futura del sistema. Con menos trabajadores registrados financiando jubilaciones y una informalidad creciente, aumenta la dependencia del Tesoro Nacional para cubrir el déficit previsional.
Además, las perspectivas para los próximos meses continúan condicionadas por la desaceleración de la actividad económica, los recortes en el empleo público y el cierre o achicamiento de empresas privadas.
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