Menos paquetes y más autogestión: la nueva forma de alentar a la Selección en el Mundial 2026
Aunque se espera una fuerte presencia de hinchas argentinos en el Mundial de Estados Unidos, las ventas de paquetes turísticos oficiales están por debajo de las expectativas. Los altos costos, el conocimiento del destino y la tendencia a la autogestión explican el fenómeno, según el operador mayorista Juan Toselli.

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La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya comenzó y miles de argentinos proyectan acompañar a la Selección en Estados Unidos. Sin embargo, el entusiasmo futbolero no se está traduciendo en una alta demanda de paquetes turísticos oficiales, una situación que sorprende a operadores y agencias que esperaban una respuesta similar a la registrada en Qatar 2022.
Según explicó Juan Toselli, operador mayorista de turismo, las ventas de los programas oficiales para seguir a la Selección Argentina durante la fase de grupos se encuentran por debajo de las previsiones iniciales del sector. La principal diferencia respecto de experiencias anteriores radica en el perfil del destino y en el comportamiento del viajero argentino.
«Hay muchos argentinos que van a viajar, pero no necesariamente comprando paquetes», señaló Toselli al analizar un mercado que muestra una fuerte inclinación hacia la organización independiente del viaje.
El especialista explicó que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) otorgó la comercialización exclusiva de entradas a tres empresas que desarrollaron los paquetes oficiales posteriormente distribuidos por distintos operadores. Sin embargo, esos productos no han logrado captar la demanda esperada.
Uno de los factores determinantes es el costo. Los paquetes para la fase de grupos tienen valores que oscilan entre los 8.000 y los 10.000 dólares por persona. La propuesta incluye entradas para los tres partidos de la primera ronda, alojamiento y traslados entre las ciudades sede, principalmente Kansas City y Dallas-Fort Worth. No obstante, el precio no contempla el pasaje aéreo internacional desde Argentina, un componente que incrementa significativamente el presupuesto total del viaje.

Para Toselli, el mercado está evidenciando una característica histórica del consumidor argentino: la búsqueda de alternativas más económicas mediante la autogestión. «El argentino es muy creativo y busca la forma de abaratar costos», resumió.
A diferencia de Qatar, donde la lejanía, las restricciones logísticas y el desconocimiento del destino impulsaron la contratación de paquetes integrales, Estados Unidos representa un escenario completamente distinto. Se trata de un país familiar para gran parte de los viajeros argentinos, con amplia conectividad, infraestructura turística desarrollada y múltiples opciones para organizar el viaje de manera independiente.
Además, muchos aficionados cuentan con familiares o amigos residentes en distintas ciudades estadounidenses, lo que reduce significativamente los costos de alojamiento. A esto se suma la posibilidad de acceder al clima mundialista sin necesidad de ingresar a los estadios.
Las ciudades anfitrionas han desarrollado estrategias para atraer visitantes mediante grandes espacios públicos de entretenimiento. En sedes como Dallas y Kansas City se prevén fan zones con pantallas gigantes, espectáculos y actividades gratuitas que permitirán seguir los partidos y vivir la experiencia del torneo sin contar con una entrada oficial.

Esta combinación de factores ha generado que numerosos hinchas opten por viajar por cuenta propia, incluso sin tener asegurado el acceso a los encuentros de la Selección. Muchos confían en conseguir entradas una vez en destino o, simplemente, disfrutar del ambiente mundialista desde los espacios públicos habilitados para los aficionados.
No obstante, el sector turístico mantiene expectativas positivas para las instancias decisivas del campeonato. Toselli explicó que las empresas ya trabajan con esquemas flexibles y hotelería parcialmente reservada para responder rápidamente a una eventual demanda de último momento.
«Los paquetes dinámicos serán clave», anticipó. A medida que se definan las clasificaciones y los cruces de eliminación directa, los operadores podrán lanzar propuestas específicas para cada fase, combinando alojamiento, traslados y disponibilidad de entradas.
La apuesta del sector está directamente ligada al rendimiento deportivo de la Selección Argentina. Si el equipo logra avanzar con solidez y alimentar las expectativas de una nueva campaña exitosa, el entusiasmo podría traducirse en una fuerte demanda de viajes para octavos, cuartos, semifinales o incluso la final.
Por ahora, el Mundial 2026 marca una tendencia diferente: menos paquetes cerrados y más viajeros independientes. Un cambio de comportamiento que refleja tanto la experiencia acumulada de los argentinos en viajes internacionales como las particularidades de un destino accesible, conocido y preparado para recibir a millones de aficionados de todo el mundo.
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