Mery del Cerro se sinceró sobre la crianza libre de sus hijas: “Con libertad, pero con límites”
La actriz habló sobre la educación de Mila y Cala, el rol de la tecnología en la infancia y los valores que busca transmitir junto a Meme Bouquet. Además, contó cómo combina su presente profesional con la maternidad.

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Mery del Cerro atraviesa un gran momento profesional con su participación en Charlie y la fábrica de chocolate, el musical que se presenta en el Teatro Gran Rex. Sin embargo, en paralelo a su carrera artística, la actriz también pone el foco en la crianza de sus hijas, Mila y Cala, fruto de su relación con Meme Bouquet.
En una entrevista con Ciudad Magazine, la ex Casi Ángeles compartió cómo vive la maternidad y explicó que, junto a su pareja, eligieron un modelo de crianza que combina libertad, contención y valores.
Una crianza libre, pero con límites
Durante la charla, Mery dejó en claro que la crianza libre no implica ausencia de reglas. Por el contrario, explicó que considera fundamentales los límites para que sus hijas puedan desarrollarse con seguridad y aprender a asumir responsabilidades.

La actriz aseguró que en su hogar priorizan el amor, la empatía y el acompañamiento constante, permitiendo que las niñas exploren el mundo mientras comprenden la importancia del respeto y la convivencia.
El desafío de la tecnología en la infancia
Uno de los temas que abordó fue el impacto de las redes sociales y los dispositivos electrónicos en los más chicos. Según explicó, tanto ella como Meme Bouquet intentan retrasar lo máximo posible el acceso de Mila y Cala a la tecnología.
Para la modelo, la cantidad de estímulos que reciben los niños en la actualidad representa un desafío, por lo que busca preservar el tiempo de juego, la imaginación y las experiencias propias de la infancia.

Enseñar a valorar lo que tienen
Mery también reflexionó sobre las diferencias entre su propia infancia y la realidad que viven hoy sus hijas. Reconoció que ellas crecieron con más oportunidades y recursos, por lo que considera importante enseñarles a valorar lo que poseen.
Una de las costumbres familiares consiste en revisar periódicamente los juguetes y donar aquellos que ya no utilizan. De esa manera, busca inculcarles la solidaridad y generar conciencia sobre las distintas realidades que atraviesan otros niños.
Un presente que une familia y trabajo
La llegada de Charlie y la fábrica de chocolate despertó un entusiasmo especial dentro de su familia. Según contó, sus hijas comenzaron a interesarse por la historia y compartieron jornadas de cine en casa para conocer el universo del clásico antes de verla sobre el escenario.
Para Mery del Cerro, este proyecto también abrió la puerta a conversaciones sobre la importancia de la unión familiar y los valores que transmiten las historias infantiles.

En ese sentido, la actriz sostuvo que su mayor satisfacción es haber logrado un equilibrio entre su crecimiento profesional y la posibilidad de disfrutar plenamente de la maternidad. Su modelo de crianza busca que Mila y Cala crezcan con autonomía, empatía y responsabilidad, entendiendo que la libertad siempre debe ir acompañada por límites y compromiso con los demás.
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