Ni postergación ni falta de ambición: cómo redefinen el éxito profesional los millennials y la Generación Z
Un informe de Deloitte revela que la incertidumbre económica obliga a los jóvenes a retrasar hitos personales, mientras priorizan el bienestar y el desarrollo de habilidades por encima de los ascensos rápidos.

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La idea de que la Generación Z y los millennials postergan sus decisiones por falta de ambición cede terreno ante una lectura diferente sobre el mercado laboral. Frente a un contexto económico global incierto, el costo de vida se consolidó por quinto año consecutivo como la principal preocupación de los jóvenes, obligando a más de la mitad de ellos a retrasar hitos tradicionales como la compra de una vivienda, la formación de una familia o la continuidad de sus estudios.
Una investigación de Deloitte, realizada sobre más de 22.500 personas en 44 países, muestra que el 55% de los integrantes de la Generación Z y el 52% de los millennials demoraron decisiones trascendentales —como comprar una vivienda, formar una familia o continuar estudiando— debido a su situación financiera.
El estudio advierte que esta realidad también condiciona las decisiones laborales. La dificultad para acceder a una vivienda y la presión económica hacen que muchos jóvenes sean más selectivos al momento de elegir un empleo o proyectar su desarrollo profesional.
El liderazgo sigue siendo una meta, pero bajo nuevas reglas
Uno de los hallazgos más llamativos del relevamiento es que solo un 6% de los encuestados considera que alcanzar rápidamente un puesto directivo constituye su principal objetivo profesional.
Sin embargo, Deloitte aclara que esto no implica un rechazo al liderazgo. Por el contrario, el 76% de la Generación Z y el 67% de los millennials aseguran que aspiran a ocupar cargos ejecutivos en algún momento de sus carreras, mientras que ocho de cada diez jóvenes manifiestan interés por desempeñar funciones de supervisión o gestión.
La diferencia radica en las condiciones. El estrés, la sobrecarga de responsabilidades y la dificultad para mantener un equilibrio entre la vida laboral y personal aparecen como los principales factores que desincentivan una carrera acelerada hacia posiciones jerárquicas.
El desarrollo de habilidades gana terreno sobre los ascensos
Frente a un mercado laboral cambiante, el crecimiento profesional ya no se mide únicamente por promociones o nuevos cargos. El informe muestra que estas generaciones priorizan la adquisición de competencias que les permitan adaptarse a distintos escenarios.
Muchos de los consultados afirmaron estar dispuestos a realizar movimientos laterales dentro de una organización —o incluso aceptar posiciones de menor jerarquía— si eso les permite incorporar nuevas capacidades. Cerca del 20% manifestó que esa estrategia forma parte de su planificación profesional de largo plazo.
La adaptabilidad, la comunicación, la creatividad y la capacidad para trabajar junto a nuevas tecnologías aparecen entre las habilidades más valoradas para afrontar un mercado cada vez más dinámico.
La inteligencia artificial ya forma parte del trabajo cotidiano
Uno de los cambios más acelerados identificados por Deloitte es la incorporación de herramientas de inteligencia artificial. Cerca de tres de cada cuatro integrantes de la Generación Z y los millennials ya utilizan IA en sus tareas diarias, una adopción que creció de manera significativa respecto del año anterior.
Además de mejorar la productividad, los encuestados utilizan estas herramientas para capacitarse, resolver dudas profesionales, planificar sus carreras e incluso gestionar situaciones de estrés laboral.
No obstante, el estudio revela una brecha entre la velocidad con la que los trabajadores adoptan la tecnología y la preparación de las organizaciones. Aproximadamente un tercio considera que sus empleadores todavía no están listos para afrontar los cambios que traerá la inteligencia artificial, mientras que seis de cada diez confían plenamente en la capacidad de sus líderes para utilizarla de manera efectiva.
Un nuevo concepto de éxito profesional
Para Deloitte, el informe refleja un cambio profundo en la forma de entender el progreso laboral. La Generación Z y los millennials no abandonaron sus aspiraciones, sino que modificaron el camino para alcanzarlas.
En lugar de priorizar ascensos rápidos o trayectorias lineales, buscan construir carreras sostenibles, compatibles con su bienestar y capaces de adaptarse a un entorno económico y tecnológico en permanente transformación.
Según concluye el estudio, el verdadero desafío no pasa por acelerar a estas generaciones, sino por que las organizaciones logren evolucionar al mismo ritmo que ellas, replanteando el liderazgo, el aprendizaje continuo y el diseño del trabajo para responder a sus nuevas expectativas.
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