Poder adquisitivo: «hay una decisión de mantener planchados los salarios para sostener la baja de la inflación»
El economista Andrés Frete analiza el Semáforo Salarial de OTES y advierte sobre el achicamiento del ingreso disponible: "Las familias pagan los servicios y el excedente desaparece".

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Aunque el Gobierno nacional sostiene que los salarios comenzaron a recuperarse frente a la inflación, la realidad que refleja el Semáforo Salarial de junio de 2026, elaborado por OTES, muestra un escenario mucho más heterogéneo. La mayor parte de los trabajadores continúa con ingresos estancados o en retroceso cuando se los mide en términos reales, mientras que el deterioro del poder adquisitivo sigue condicionando el consumo de los hogares.
El informe ubica en rojo a los metalúrgicos de la UOM (-2,1%), los mecánicos de SMATA (-2,1%) y el sector transporte (-2%), que registraron las mayores pérdidas del último mes. En amarillo, como señal de estancamiento, aparecen la construcción (UOCRA), con una mejora marginal del 0,3%; los bancarios, sin variación; y los docentes provinciales, con un incremento del 0,4%. El único gremio que alcanzó la categoría verde fue Comercio, con una recuperación del 3% real respecto del mes anterior.
Sin embargo, el panorama cambia poco cuando se amplía la mirada. Desde noviembre de 2023, apenas los trabajadores bancarios logran ubicarse levemente por encima del período base, con un avance del 1%. Comercio acumula una pérdida del 17,8%, seguido por la UOCRA (-11,8%) y la UOM (-7,6%). Si la comparación se realiza con noviembre de 2015, las caídas son todavía más profundas: SMATA perdió el 53,7% de su poder adquisitivo, Comercio el 33,3% y el resto de los sectores también exhibe retrocesos superiores al 20%.
«En pesos los salarios no están creciendo»
Para el economista Andrés Frete, los datos muestran una diferencia entre el discurso oficial y la situación cotidiana de los trabajadores.
«Es un poco tramposo hacer ese ejercicio porque efectivamente si uno toma lo que dice el Presidente, los salarios crecieron en dólares. Pero, ¿a quién le sirve eso? En pesos los salarios no están creciendo», sostuvo.
Según explicó, la estrategia económica del Gobierno consiste en utilizar los salarios como una herramienta para contener la inflación. En ese esquema, la demora o la negativa a homologar acuerdos paritarios funciona como un mecanismo para evitar que los incrementos salariales se trasladen a los precios.
«Hay una decisión de mantener planchados los salarios para sostener la desaceleración inflacionaria. Eso permite contener los costos, pero al mismo tiempo limita la recuperación del ingreso de los trabajadores«, analizó.
Frete remarcó que incluso cuando las negociaciones salariales logran superar la inflación de un mes determinado, el incremento suele servir únicamente para recuperar parte de lo perdido en períodos anteriores.
«Es como que estuviéramos siempre corriendo por detrás de los precios y del tiempo», resumió.
El ingreso disponible, cada vez más reducido
El economista señaló que uno de los principales problemas es la fuerte reducción del ingreso disponible de las familias.
A diferencia de otros períodos, explicó, una porción creciente del salario se destina al pago de servicios públicos, alquileres, transporte, peajes y otros gastos fijos que aumentaron muy por encima de la inflación promedio.
Como consecuencia, el margen para consumir bienes no esenciales prácticamente desapareció.
«Las familias primero pagan la luz, el gas, el alquiler o el colectivo. Después, si queda dinero, compran ropa, calzado o salen a consumir. Hoy ese excedente prácticamente no existe», sostuvo.
Esa situación, agregó, explica en gran medida por qué el comercio minorista continúa sin mostrar una recuperación sostenida pese a la desaceleración inflacionaria.
Más horas de trabajo para sostener el ingreso
Otro de los fenómenos que identifica el análisis es el crecimiento del pluriempleo.
Frente a salarios que no alcanzan para cubrir los gastos mensuales, cada vez más trabajadores buscan un segundo empleo o incrementan la cantidad de horas trabajadas para sostener su nivel de ingresos.
Al mismo tiempo, Frete considera que la reforma laboral impulsada por el Gobierno todavía no tuvo impacto sobre la creación de empleo formal.
«A un trabajador de plataformas poco le importa una reforma laboral si efectivamente no hay trabajo. Las inversiones anunciadas todavía no se traducen en nuevos puestos laborales«, afirmó.
En ese contexto, advirtió que la informalidad continúa elevada y que los trabajadores de aplicaciones o actividades independientes enfrentan una demanda insuficiente para mejorar sus ingresos.
Un desafío para la recuperación económica
El análisis concluye que la combinación de salarios contenidos y au1mento de los gastos fijos plantea un límite para la recuperación del mercado interno.
Mientras la inflación continúa desacelerándose, el poder adquisitivo todavía no logra recomponerse para la mayoría de los trabajadores y eso restringe el consumo privado, uno de los principales motores de la actividad económica.
Para Frete, el desafío de los próximos meses será encontrar un equilibrio entre la estabilidad de precios y una recuperación efectiva de los ingresos, lo que requerirá una mayor flexibilidad en las negociaciones paritarias y un escenario de inversiones que impulse la creación de empleo formal.
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