Reactivación heterogénea: alimentos y metales empujan la industria, pero la maquinaria no encuentra piso
El Índice de Producción Industrial de Ferreres registró una mejora mensual de 1,3% en mayo y alcanzó su mejor nivel de 2026. La recuperación todavía es desigual y conviven sectores en expansión con otros que mantienen fuertes caídas.

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Después de alternar avances y retrocesos durante gran parte de 2026, la industria argentina mostró en mayo una señal que los analistas venían esperando. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados, la actividad manufacturera registró una mejora mensual de 1,3% en términos desestacionalizados y alcanzó su nivel más alto del año.
Si bien la comparación interanual todavía muestra una leve caída de 0,3%, el desempeño de mayo permitió que la producción industrial se ubicara 2,3% por encima de los niveles de diciembre de 2025. Para la consultora, el dato sugiere que el piso de la actividad podría haber quedado atrás, aunque la recuperación continúa siendo heterogénea entre sectores.
Un nivel de actividad que comienza a mostrar señales de mejora
El principal dato que destacó el informe fue el comportamiento de la serie desestacionalizada. Luego de varios meses marcados por movimientos erráticos, la producción industrial logró encadenar una mejora que la llevó al punto más alto de 2026.
Desde Ferreres señalaron que el resultado abre la posibilidad de un cambio de tendencia para el sector manufacturero. En ese sentido, sostuvieron que la mejora de algunos indicadores macroeconómicos podría comenzar a trasladarse gradualmente a la demanda interna y a la actividad productiva.
Sin embargo, la recuperación todavía aparece lejos de ser generalizada. Mientras algunas ramas muestran señales de crecimiento sostenido, otras continúan registrando caídas significativas que limitan una expansión más homogénea de la industria.
La evolución sectorial refleja precisamente esa disparidad. El informe remarca que conviven expansiones de dos dígitos en determinados segmentos con contracciones igualmente profundas en otros rubros de peso dentro del entramado manufacturero.
Alimentos y refinerías sostienen parte del avance
Entre los sectores con mejor desempeño volvió a destacarse la industria alimenticia. Durante mayo, alimentos, bebidas y tabaco registraron una expansión interanual de 2,6%, aunque el acumulado de los primeros cinco meses todavía muestra una baja de 0,9%.
La producción de aceites volvió a desempeñar un papel central dentro del sector, con una mejora de 11,1% respecto de mayo del año pasado. Ese crecimiento estuvo asociado al buen desempeño de la cosecha y a una mayor disponibilidad de materia prima para la industrialización.
En contraste, otras actividades ligadas a la cadena alimenticia continuaron mostrando debilidad. La faena bovina cayó 11,3% interanual, mientras que la avícola registró una baja de 10,1%, limitando un avance más robusto del sector.
A nivel general, las refinerías se consolidaron como uno de los segmentos más dinámicos de la industria argentina. El informe registró una expansión de 10,9%, posicionándolas entre las actividades de mejor desempeño durante mayo.
Metales recuperan terreno mientras la construcción sigue rezagada
Otro de los rubros que mostró señales positivas fue el de metales básicos. El sector creció 2,9% en la comparación anual y logró cortar una racha de tres meses consecutivos de resultados negativos.
La mejora estuvo impulsada principalmente por el incremento en la producción de hierro primario, que avanzó 20,4%, y de acero crudo, con una suba de 14%. Ambos indicadores aportaron un impulso relevante a la actividad metalúrgica.
No obstante, algunos segmentos continúan enfrentando dificultades. La elaboración de laminados terminados en caliente retrocedió 1,8%, mientras que los productos terminados en frío registraron una caída de 11,5%.
Un escenario diferente atraviesa la producción de minerales no metálicos, estrechamente vinculada a la construcción. El sector cayó 2,9% en mayo y acumula una baja de 3,9% en lo que va del año, afectado por una menor demanda de materiales para obras públicas y privadas.
Maquinaria y equipo sigue siendo el sector más golpeado
La principal preocupación continúa concentrándose en maquinaria y equipo. Con una contracción interanual de 14,6% en mayo, el rubro se mantuvo como el de peor desempeño dentro del relevamiento de Ferreres.
En los primeros cinco meses del año, la caída acumulada alcanzó 16,2%, reflejando las dificultades que atraviesan distintos segmentos vinculados a la inversión productiva y al mercado interno.
Dentro de este grupo, la industria automotriz volvió a mostrar números negativos. Según datos de Adefa citados en el informe, la producción de vehículos registró una baja interanual de 21,5% durante mayo.
Pese a estas diferencias sectoriales, la consultora considera que los datos del quinto mes del año representan una señal alentadora. La consolidación de una macroeconomía más estable y una eventual recuperación de la demanda aparecen como los principales factores que podrían sostener la mejora industrial durante los próximos meses.
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