Rebote en las encuestas: la mirada de los cordobeses premia la gestión local
Tanto la Provincia como la Municipalidad cerraron el último relevamiento de CB con números en alza. Martín Llaryora estiró su aprobación en el interior mientras Daniel Passerini sumó sectores de apoyo clave en el distrito más grande de la provincia.

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El escenario político de la provincia inició la segunda mitad del año con un saldo favorable para las principales conducciones del oficialismo local. De acuerdo con el último Ranking Interprovincial de Gobernadores publicado por la firma CB Consultora, el gobernador Martín Llaryora consolidó una mejora en su nivel de aprobación popular al alcanzar el 52,4% de imagen positiva entre sus coprovincianos.
Este desempeño le permitió ubicarse en el séptimo lugar de la tabla general de los 24 distritos federales, ingresando formalmente a la categoría calificada por el estudio como «Los 8 mejores» del país.
Al desglosar el comportamiento de la opinión pública cordobesa entre el 1 y el 4 de julio, la aceptación del mandatario provincial se compone de un 26,8% de calificación «muy buena» y un 25,6% de consideración «buena».
En la contrazona, la imagen negativa se fijó en un 45,2% —integrada por un 27,3% de rechazo «muy malo» y un 17,9% «malo»—, mientras que el sector de los ciudadanos que optó por no contestar o se declaró indiferente se redujo al 2,4%. La medición representa un crecimiento de un punto porcentual en comparación con el cierre de junio, ratificando una tendencia de estabilidad de cara al debate legislativo y económico nacional.
Passerini corta la racha negativa y repunta en el mapa de intendentes
Por su parte, el intendente de Córdoba Capital, Daniel Passerini, logró quebrar la inercia bajista de los meses previos y anotó una de las recuperaciones locales más nítidas de la medición municipal.
El jefe del Palacio 6 de Julio trepó al puesto 13° del Ranking Federal de Intendentes tras registrar un 48,3% de imagen positiva frente a sus vecinos, lo que significa un avance de 2,3 puntos en comparación con el 46,0% que arrastraba durante el relevamiento de junio.
La estructura del apoyo de Passerini en el principal distrito electoral de la provincia se dividió de manera equilibrada: cosechó un 17,8% de opiniones «muy buenas» y un 30,5% de respuestas «buenas».
Del mismo modo, el indicador de rechazo general se posicionó exactamente en la misma línea que el positivo, marcando un 48,3% de desaprobación total, compuesto por un 30,7% de imagen «muy mala» y un 17,6% «mala», con un margen de indecisos (NS/NC) del 3,4%.
Con estas cifras recopiladas sobre un universo de 516 casos domiciliarios directos en la capital provincial, la gestión local se acomoda en la franja media del tablero federal, logrando un respiro político en un contexto de alta sensibilidad por la reconfiguración del transporte y las partidas presupuestarias del interior.
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