Reseña de “Papá Pediatra”, de Ezequiel M. Wagner: doce capítulos como si fuesen toda una vida
La llegada de un hijo puede derribar cualquier certeza. En este libro, un pediatra descubre que el conocimiento médico no alcanza para responder a los desafíos de la paternidad y convierte esa experiencia en un relato cercano y honesto.

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¿Ser pediatra y papá pueden ir de la mano? ¿Te saca todas las preocupaciones de encima al saber toda la información o te juega completamente en contra?
En Papá pediatra (editorial: Del Fondo), Ezequiel M. Wagner propone un recorrido íntimo por una experiencia que transforma tanto su vida personal como su ejercicio profesional: convertirse en padre mientras ejerce como médico pediatra.
Lejos de construir un manual de crianza o un compendio de recomendaciones médicas, el autor elige un registro autobiográfico en el que la vulnerabilidad, el humor y la reflexión ocupan un lugar central.
La llegada de su primer hijo funciona como un punto de partida. Wagner descubre que el conocimiento médico no inmuniza frente a las dudas, los temores o la incertidumbre que atraviesan a cualquier familia. Por el contrario, su formación profesional muchas veces intensifica las preocupaciones y lo enfrenta a una realidad que, hasta entonces, conocía principalmente desde el consultorio.
Esa inversión de roles -pasar de aconsejar a necesitar acompañamiento- es uno de los puntos más interesantes del libro.
Doce capítulos como si fuesen toda una vida
Dividido en doce capítulos por los doce primeros meses de la vida de su hijo como los primeros doce tramos de este papá pediatra Ezequiel revisa su propia práctica como pediatra y plantea una mirada más empática hacia madres y padres.

La experiencia de la paternidad le permite comprender con mayor profundidad las emociones que acompañan las consultas médicas y cuestionar cierta imagen del profesional distante o infalible. En ese sentido, el libro invita a pensar una medicina más cercana, basada tanto en el conocimiento científico como en la escucha y la comprensión de quienes atraviesan la crianza.
Su narrativa honesta y real
Además, Wagner se suma a una corriente de relatos sobre la paternidad que busca visibilizar las vivencias emocionales de los padres, alejándose de estereotipos tradicionales de masculinidad. El resultado es un testimonio honesto sobre los miedos, los errores y los aprendizajes que acompañan los primeros meses de vida de un hijo.
Quienes conocen la trayectoria del autor encontrarán además una faceta distinta a la de sus novelas anteriores. Después de explorar el thriller médico y temas complejos vinculados con la bioética, aquí opta por una escritura más confesional y cercana, sin abandonar la mirada analítica que le aporta su formación como pediatra.
Con un lenguaje accesible y una narrativa ágil, Papá pediatra logra equilibrar emoción y reflexión. Es un libro que puede interesar tanto a madres y padres recientes como a quienes trabajan en el ámbito de la salud, ya que ofrece una mirada complementaria sobre el vínculo entre la medicina y la experiencia cotidiana de criar.
Más que ofrecer respuestas definitivas, invita a aceptar que la crianza está atravesada por preguntas permanentes y que, incluso para quienes conocen la teoría, aprender a ser padre o madre es un proceso que se construye día a día.
Ficha técnica
Papá pediatra, de Ezequiel Wagner
Editorial: Del Fondo
Páginas 114
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