Clima empresarial: optimismo estable, pero con cambios en inversión, salarios y estrategia
Según el International Business Report de Grant Thornton, el nivel de confianza se mantiene en 64% en el primer trimestre de 2026. Sin embargo, se observan ajustes en las decisiones de inversión, expectativas de crecimiento y política salarial.

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El clima empresarial en Argentina muestra señales de estabilidad, aunque con cambios en la forma en que las compañías proyectan su crecimiento y administran sus recursos. De acuerdo con el último International Business Report (IBR) de Grant Thornton, el optimismo entre empresas del segmento medio se ubicó en 64% durante el primer trimestre de 2026, sin variaciones respecto al cierre del año anterior.
El dato contrasta con el escenario global, donde el índice de optimismo cayó seis puntos porcentuales hasta el 68%, afectado por factores geopolíticos como el conflicto en Irán y su impacto sobre costos, cadenas de suministro y previsibilidad económica. En este contexto, la estabilidad local no implica necesariamente una mejora, sino más bien un cambio en las prioridades empresariales.
En cuanto a las expectativas de crecimiento, los indicadores vinculados a ingresos y precios de venta lideran las proyecciones, ambos con un 61% de respuestas positivas. Estos valores representan subas significativas frente al trimestre previo, con incrementos de 11 y 19 puntos porcentuales, respectivamente. Sin embargo, el frente externo continúa mostrando debilidad: solo el 12% de las empresas espera expandirse a nuevos mercados o incrementar ingresos provenientes del exterior, lo que refleja un enfoque centrado principalmente en el mercado interno.
La inversión también evidencia un cambio en la asignación de recursos. Se destaca una recuperación en tecnología, que alcanza el 53%, junto con un crecimiento en iniciativas vinculadas a sustentabilidad (50%) y en investigación y desarrollo (42%). En contraposición, la inversión en marca registra una caída de nueve puntos porcentuales, ubicándose en 29%, lo que sugiere una priorización de áreas consideradas más estratégicas u operativas.
En relación a los principales condicionantes para el crecimiento, los empresarios identifican como principales obstáculos la disponibilidad y el costo de materias primas, señalados por el 39% de los encuestados, con un incremento de nueve puntos porcentuales. En paralelo, la incertidumbre económica se mantiene como una preocupación relevante, también con un 39%, aunque en este caso con una disminución de 11 puntos.

Por otro lado, algunos indicadores muestran una mejora relativa. La preocupación por la falta de demanda presenta una caída: la escasez de pedidos se reduce al 16% (ocho puntos menos) y las expectativas de menor demanda futura descienden al 14% (siete puntos menos), lo que podría interpretarse como una estabilización en este frente.
El informe también refleja un ajuste en las expectativas salariales. Solo el 9% de las empresas prevé aumentos reales en los salarios, dos puntos menos que en el trimestre anterior. A su vez, la expectativa de incrementos nominales se reduce de manera significativa, pasando del 83% al 68%.
En conjunto, los datos muestran un escenario de estabilidad en los niveles de confianza, pero acompañado por una reconfiguración en las estrategias empresariales. Las compañías parecen orientarse hacia esquemas más prudentes, con foco en eficiencia, control de costos e inversiones selectivas, en un contexto que continúa presentando desafíos estructurales tanto a nivel local como internacional.
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