Fuerte: Yanina Latorre contó lo difícil que fue convertirse en madre: “Perdí muchos embarazos”
La periodista relató en PH, Podemos Hablar el duro proceso que atravesó durante siete años de tratamientos de fertilidad y pérdidas gestacionales antes del nacimiento de su hija Lola. También contó cómo llegó inesperadamente su segundo hijo, Dieguito.

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Yanina Latorre se mostró vulnerable y compartió uno de los capítulos más dolorosos de su vida. Durante su participación en PH, Podemos Hablar (Telefe), la periodista habló con Pampita sobre las dificultades que atravesó para convertirse en madre y reveló que durante años tuvo que someterse a tratamientos de fertilidad y atravesar varias pérdidas de embarazos.
La panelista, que lleva más de tres décadas en pareja con Diego Latorre, aseguró que la maternidad ocupa un lugar central en su vida y contó que la llegada de sus hijos estuvo marcada por un largo y complejo proceso.
Siete años de tratamientos y pérdidas
Yanina explicó que durante los primeros años de su matrimonio no pudo quedar embarazada y que debió atravesar distintos tratamientos para conseguirlo.
“Yo tuve embarazos duros, porque no podía tener hijos. Me costó mucho tener a Lola. Ella es hija de un tratamiento eterno”, relató.
La periodista detalló que estuvo siete años intentando convertirse en madre y que durante ese período atravesó numerosas situaciones dolorosas. Ante una pregunta de Pampita, confirmó que perdió cuatro embarazos.
Uno de ellos ocurrió mientras esperaba la llegada de un superclásico entre Boca y River. “Estaba de cuatro meses, lo parí en la cama sola y no le avisé a Diego hasta que terminó el partido”, recordó.
El episodio fue especialmente traumático porque tuvo que afrontar sola aquel momento. “Lo tuve que juntar sola, llamar a mi mamá, a mi papá, un espanto”, expresó.

Un embarazo con cuidados extremos
Después de las pérdidas, Yanina finalmente logró quedar embarazada de Lola, pero el proceso estuvo lejos de ser sencillo.
La periodista contó que debió atravesar un embarazo con estrictos cuidados y pasar gran parte de la gestación en reposo. “Estuve nueve meses en la cama esperando que nazca y me daban 18 inyecciones diarias”, reveló.
El nacimiento de Lola significó el final de una extensa etapa de tratamientos, angustia y pérdidas. Actualmente, la joven tiene 25 años y es una de las personas más importantes en la vida de la periodista.
“Yo soy primero madre y después persona. Lo único que me importa en la vida son Lola y Dieguito”, afirmó Yanina durante la charla.
Después de Lola, continuaron las pérdidas
El nacimiento de su primera hija no significó el final de las dificultades. Según contó, después de Lola continuó perdiendo embarazos.
“Después de Lola, seguí perdiendo embarazos, siempre sola”, recordó. La periodista también habló del impacto físico que implicaban esas pérdidas y mencionó procedimientos médicos posteriores, además del dolor emocional que atravesaba en cada oportunidad.
Su relato también buscó alejarse de la imagen idealizada que muchas veces se construye alrededor de las familias de los futbolistas y de la vida de lujo que se muestra en redes sociales.
El inesperado embarazo de Dieguito
La llegada de su segundo hijo, Dieguito, ocurrió de una manera completamente inesperada. Yanina contó que, después de tantas pérdidas, ni siquiera sospechó que estaba nuevamente embarazada.
En ese momento, la familia atravesaba una mudanza internacional. “Me mudo a Guatemala con la bebita de dos años, armo la casa, el jardín y, a los cinco meses, fui al médico y me dijeron que estaba embarazada”, relató.
La noticia fue una sorpresa para ella y para Diego Latorre, especialmente después de los años de tratamientos y las experiencias anteriores.

Yanina Latorre también habló de sus partos
La periodista contó además que los nacimientos de sus dos hijos tuvieron un punto en común: tuvo que afrontarlos sin la presencia de su marido por cuestiones laborales.
“También parí sola a mis dos hijos. Tuve parto natural, se me adelantaron, rompí bolsa, llamé a mis papás, y la que entró y sostuvo mi mano fue Maite”, recordó.
A pesar de todo lo que atravesó, Yanina aseguró que hoy puede mirar su historia desde otro lugar y valorar todo lo conseguido.
“Me quiero mucho, nada va a hacer que no trabaje, que no brille, que no la pase bien, que no disfrute mis hijos”, concluyó.
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