En Córdoba, Luis Caputo defendió el rumbo económico y anticipó un megaproyecto para el RIGI por US$ 50.000 millones
El ministro de Economía de la Nación participó del Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde destacó el equilibrio fiscal y la baja de la inflación. Además, sostuvo que la próxima etapa debe estar centrada en reducir impuestos, desregular, mejorar la infraestructura y generar condiciones para que crezca la inversión privada.

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El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, participó este miércoles del tradicional Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde trazó un balance del programa económico conducido por Javier Milei, expuso los avances de la desinflación y detalló las herramientas con las que busca transformar a la Argentina en una plaza atractiva para la inversión privada durante los próximos 30 años.
Ante un auditorio colmado por empresarios, dirigentes y representantes del sector productivo cordobés, Caputo definió el momento actual como una etapa de “reconstrucción” de un país arrasado en lo económico e institucional.
Así, realizó un repaso histórico por los colapsos económicos del país desde 1989 hasta la fecha —recorriendo la hiperinflación, el Plan Bonex, el corralito de 2001, el default, la pesificación asimétrica y las expropiaciones— para graficar cómo la política argentina respondió históricamente mediante «ataques a la propiedad privada y violaciones a la santidad de los contratos».
“Detrás de cada crisis no hubo un accidente económico, hubo una decisión política de no solucionar los problemas de fondo. Cuando el problema era la deuda, se defaulteaba; cuando era el dólar, se ponía cepo; cuando era la inflación, se ponían controles de precios. Se atacaban las consecuencias pero se continuaba con el déficit”, enfatizó.
En contraste, destacó que la actual administración resolvió en un solo mes un déficit fiscal de cinco puntos del PBI sin recurrir a la confiscación de ahorros ni al atropello institucional, sentando las bases de una estabilidad sostenible.

El «boom» del RIGI y los dólares de la energía y la minería
Frente a las críticas que señalan que el esquema macroeconómico beneficia de manera exclusiva a los sectores extractivos, Caputo argumentó que el flujo de divisas generado por la minería, los hidrocarburos en Vaca Muerta, el agro y la economía del conocimiento es el motor que brinda estabilidad al resto de la economía.
“Las montañas y la roca en Vaca Muerta estuvieron siempre ahí. Lo que cambió fue el modelo: dejamos de castigar a estos sectores para darles incentivos”, afirmó. Gracias a esa dinámica, contrapuso la situación actual con las restricciones del pasado: «Hoy cualquiera entra a su celular y compra dólares al precio de mercado, los importadores producen y las empresas pueden girar dividendos».
En esa línea, adelantó un fuerte impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Reveló que sobre una cartera proyectada de US$ 150.000 millones, el Gobierno ya aprobó 23 iniciativas por casi US$ 50.000 millones y anticipó que en los próximos días se anunciará la incorporación de un nuevo megaproyecto por otros US$ 50.000 millones adicionales.
El camino hacia la competitividad a través del alivio fiscal
Respecto al sector manufacturero, Caputo rechazó la premisa de que el Gobierno busque perjudicar a la industria nacional y mostró datos contundentes sobre el modelo anterior: “En los 12 años previos a la llegada de Milei, con tarifas regaladas, dólar subsidiado y precios internos hasta 10 veces más caros que en el exterior, la industria cayó un 10%, el comercio un 3% y la construcción un 1%”.
Para ganar competitividad de forma genuina, prometió continuar la baja de impuestos tras haber devuelto al sector privado unos US$ 20.000 millones anuales (equivalentes a 3 puntos del PBI) tras la eliminación del Impuesto PAIS, retenciones y aranceles a bienes de capital. No obstante, apuntó a las provincias y municipios para avanzar sobre Ingresos Brutos y las tasas municipales, a los que definió como «los tributos más distorsivos de la economía».
En ese apartado, destacó de forma explícita su relación de trabajo con las autoridades locales: “Yo trabajo bárbaro con los gobernadores de la oposición. Hablo constantemente con el ministro de Economía de Córdoba, Guillermo Acosta. Si a Córdoba le va bien, le va bien a la Argentina”.

Un nuevo esquema de obras públicas impulsado por la baja del riesgo país
En materia de logística, el ministro confirmó un giro pragmático para resolver el déficit de infraestructura sin romper el déficit cero:
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Corredores viales: Confirmó que para septiembre ya estarán bajo concesión y construcción los primeros 9.000 kilómetros de rutas (por donde circula el 80% del tránsito) y que se licitarán otros 6.000 kilómetros adicionales.
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Ferrocarriles e Hidrovía: Avanzarán los procesos de concesión de la Hidrovía y de los trenes de carga Belgrano, San Martín y Urquiza, lo que asegurará una baja sustancial de los costos logísticos en un plazo de dos años.
Finalmente, explicó que la baja del riesgo país es lo que permite que provincias como Neuquén o Córdoba accedan a financiamiento a tasas de un solo dígito y que las empresas privadas estruturen Project Finance multimillonarios. “Queremos que Argentina se convierta en el país con las mejores oportunidades para invertir durante los próximos 30 años”, concluyó.
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