Metalfor propuso reducir un 70% su planta de empleados, la UOM rechazó el plan y la crisis llega a un punto decisivo
Con 35 despidos consumados durante la negociación, la fábrica de Noetinger no produce y la de Marcos Juárez opera a media máquina. El gremio tildó de "angustiante" la situación de las familias y analiza pasos a seguir.

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El procedimiento preventivo de crisis laboral de Metalfor quedó formalmente clausurado, luego de que la empresa y las entidades gremiales que representan a los trabajadores no alcanzaran un acuerdo. Con el cierre de esta instancia administrativa, comienza una nueva etapa para la empresa, en la que las próximas decisiones sobre su estructura laboral y productiva serán determinantes.
El conflicto incluye dificultades en el pago de salarios, 35 despidos concretados durante el procedimiento, una fuerte reducción de la actividad y una propuesta empresarial que contemplaba reducir el 70% de la planta de personal.
El abogado Carlos García, patrocinante de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en las negociaciones, explicó que el cierre del procedimiento no habilita automáticamente a la empresa a disponer despidos por fuerza mayor sobre la base de los argumentos presentados durante esta instancia.
“La empresa no queda habilitada a poder tomar decisiones de despedir por fuerza mayor sobre la base de las presentaciones y lo ocurrido en el procedimiento de crisis”.
A partir de ahora, la UOM continuará acompañando a los trabajadores ante las decisiones que pueda adoptar la compañía y evaluará cada situación de manera individual.

Una propuesta para reducir el 70% de la planta
Uno de los principales puntos de la negociación fue el plan presentado por Metalfor para intentar estabilizar su situación financiera. La propuesta contemplaba conservar aproximadamente al 30% de los trabajadores y reducir el resto de la planta, bajo un esquema que incluía jornadas reducidas, turnos rotativos y modificaciones en determinadas condiciones laborales.
Según lo planteado por la empresa, la reducción era necesaria para estabilizar sus finanzas y proyectar una salida durante los siguientes tres años.
Las entidades sindicales no aceptaron la propuesta. También surgieron cuestionamientos vinculados con alternativas de pago mediante maquinaria y herramientas de trabajo, principalmente por la valuación de esos bienes y por la incertidumbre sobre la capacidad de la empresa para cumplir con sus compromisos.
Los 35 despidos durante el conflicto
Durante el procedimiento preventivo de crisis, Metalfor concretó el despido de 35 trabajadores de la planta de Noetinger, en un momento en que se desarrollaban las negociaciones destinadas a preservar el estado de situación.
El Ministerio de Trabajo había emplazado a la empresa para dejar sin efecto esas desvinculaciones. Sin embargo, los trabajadores afectados decidieron no aceptar la reincorporación dentro de la representación colectiva de la UOM y optaron por continuar sus reclamos mediante patrocinio particular.
Para García, esa situación también significó un quiebre en la dinámica de buena fe que se había desarrollado entre las partes durante la negociación.
Marcos Juárez opera por debajo de la mitad de su capacidad
La situación laboral se desarrolla en paralelo con una fuerte reducción de la actividad productiva. Según describió García, la planta de Marcos Juárez atraviesa una situación de actividad reducida y actualmente trabaja entre el 45% y el 50% de su capacidad.
En Noetinger, en tanto, la planta permanece paralizada, mientras los trabajadores continúan vinculados a la empresa a la espera de las próximas decisiones.
De acuerdo con los datos aportados durante la entrevista, en Noetinger permanecen entre 105 y 109 trabajadores activos. En Marcos Juárez son 232 los trabajadores vinculados a la compañía, incluyendo personal de planta, supervisores, técnicos y empleados fuera de convenio.
Una crisis que comenzó antes del procedimiento
El escenario actual no comenzó con la apertura del procedimiento preventivo de crisis. Según el representante de la UOM, el gremio venía siguiendo desde 2025 las dificultades de la empresa relacionadas con el cumplimiento de los salarios.
Las demoras en los pagos se fueron incrementando hasta que, durante los primeros meses de 2026, la situación llevó a solicitar formalmente la apertura del procedimiento ante el Ministerio de Trabajo.
La propuesta presentada posteriormente por Metalfor planteó un escenario considerablemente más complejo que el que las organizaciones sindicales habían advertido durante el año anterior.
Incertidumbre para los trabajadores
El cierre del procedimiento deja a los trabajadores frente a un escenario de incertidumbre. La situación tampoco es homogénea: quienes tienen mayor antigüedad enfrentan mayores dificultades para pensar en una eventual reinserción laboral, mientras que algunos trabajadores más jóvenes ya analizan alternativas fuera de la empresa.
También se evaluaron acuerdos de retiro y propuestas de pago en cuotas. Sin embargo, las demoras salariales y las deudas pendientes generaron dudas entre los trabajadores respecto de las garantías de cumplimiento.
El escenario alcanza además a empleados próximos a la edad jubilatoria, que evalúan permanecer en la empresa a la espera de una definición sobre su futuro laboral.
El impacto sobre la actividad de la región
La situación de Metalfor trasciende el vínculo entre la empresa y sus trabajadores. La firma ocupa un lugar relevante en la estructura productiva de Marcos Juárez y Noetinger, por lo que la reducción de su actividad también repercute sobre las familias y el movimiento económico de la región.
García vinculó el escenario con las dificultades que atraviesan actualmente la industria agromecánica y la industria pesada en el país, aunque diferenció ese contexto general de la situación particular de Metalfor.
“De mucha angustia, creo que esa es la definición”, resumió el abogado al describir el clima que atraviesan los trabajadores y sus familias.
Con el procedimiento preventivo de crisis ya clausurado, la atención queda puesta ahora en las decisiones que adopte Metalfor sobre su estructura laboral y productiva. Mientras tanto, la UOM continuará interviniendo en los casos particulares y los trabajadores seguirán de cerca las medidas que puedan definir el futuro de las plantas de la empresa.
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