Incutex, sobre el cierre de Gi FlyBike: «hay que valorar los aprendizajes»
Con US$ 700 mil, la aceleradora fue aportante clave en el proyecto de Gi FlyBike, que cesó sus operaciones. “No tenemos los fondos ni el conocimiento para continuar con el proyecto”, señalan. Y rescatan el aprendizaje del proceso.

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El chaqueño y ex Telecom Walter Abrigo es director de la tecnológica Santex y de la aceleradora Incutex. Incutex se referencia como el primer Company Builder de Argentina y se dedica a seleccionar, co fundar e invertir en startups. En el caso del proyecto de Gi FlyBike, la startup que producía y comercializaba bicicletas eléctricas plegables y que cesó sus operaciones, aportaron unos US$ 700 mil.
“La startup no tiene los fondos para continuar con la producción. Se vendieron 500 bicis y no tiene fondos para seguir. Es una organización que tiene varios activos de propiedad intelectual, desarrollos tecnológicos específicos de software y hardware. Hoy lo que se está intentando es que otra organización tome la posta del proyecto. Nosotros no tenemos la espalda ni el conocimiento del mercado global para continuar con el proyecto. Decidimos la salida total del proyecto porque no agregamos más valor. Hubo algunos interesados hace un tiempo y está en ese estadio. Se puede vender o discontinuar. Ahora se trata de producir bicis, ese fondeo no lo tenemos”, dijo.
Sobre las dificultades que en redes comentaron algunos usuarios luego de que se apagase la app remarcó: “Los usuarios de las bicis no deberían tener problemas porque el software esta puesto en servidores locales, el funcionamiento no corre riesgo. Si hay casos, hay líneas para contactarse. Una dificultad pudo ser que estaban hosteadas en el servidor de Amazon y estaban en proceso de alojarlas en servidores locales, puede haber inconvenientes con algunas funcionalidades, pero debería resolverse”.
-¿Cómo fue la producción y la entrega? ¿Hay unidades vendidas sin entregar?
-Se vendieron 470 bicis y se entregaron. Hay un remanente de bicis que no se continuó con la venta, unas 30 bicis. Se hicieron las bicis necesarias que se vendieron. Hubo usuarios que no quisieron la bici y a eso hubo que devolverle el dinero, y se les devolvió el dinero. Nosotros participamos de la única ronda de inversión local. Incutex puso US$700 mil y eso sirvió para la construcción de las 500 bicis en China. El tema es que los proyectos de capital intensivo requieren otra espalda financiera, el proyecto estaba validado, era lindo y funcionaba, pero ahora es una industria de producto y de capital intensivo. Fue una de nuestras primeras inversiones. Una cosa es apoyar una plataforma de software y otra la construcción de un producto, se requieren otro nivel de fondos.
-¿Qué queda del proceso?, ¿cómo sigue?
-Creo que además de los resultados hay que mirar el proceso completo. En el caso de los emprendimientos, la tasa de falla o aprendizaje es muy alta y es propia de la innovación. Nosotros tenemos 24 inversiones más además de Gi Bike, vas aprendiendo en qué invertir y en qué no. Pero la mayor valoración que una sociedad debe hacer son los aprendizajes, no tanto si funcionó o no. Un fondo de este estilo lleva mucho tiempo, a veces pretendemos que todo funcione desde el día uno, pero es importante el aprendizaje. El gran aprendizaje es que como país tenemos espalda y conocimiento para algunas cosas y para otras, no.
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