Las “wealthtechs” y la revolución de la industria del ahorro
Por Daniel Scandizzo, consultor, director en www.axiabiz.com y www.proaxia.com.ar Comenzar esta columna afirmando que la tecnología está transformando con intensidad a la…

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Por Daniel Scandizzo, consultor, director en www.axiabiz.com y www.proaxia.com.ar
Comenzar esta columna afirmando que la tecnología está transformando con intensidad a la industria financiera no constituye novedad alguna, pero nos permite generar el impulso inicial para situarnos en los cambios profundos que se están experimentando en el sector de la inversión y la gestión de patrimonios.
Por senderos paralelos al sector financiero tradicional, las denominadas “fintech” irrumpieron con fuerza en un mercado sediento de nuevos modelos de negocio, izando la bandera de la inclusión financiera como insignia. Desde ese tronco original de las “fintech”, las que pusieron foco en desarrollar las áreas de gestión de ahorros e inversiones, conformaron el segmento de las “wealthtechs”.
Ahora bien, ¿qué significa este término?, algo más difícil de pronunciar que su precursor. Proviene de dos vocablos del inglés: “wealth”, que significa ahorro, inversión, bienestar o patrimonio, y “tech” que, ya sabemos, refiere a tecnología. De manera concreta, “wealthtech” es la convergencia de la digitalización y la gestión de los patrimonios. Es la tecnología aplicada a la búsqueda de rendimientos óptimos de carteras de inversión en función a perfiles de riesgo determinados.

Es la integración de avances como la inteligencia artificial, el aprendizaje automático o la aplicación de “big data” a la gestión de las inversiones y patrimonios. Ya sea que hablemos de pequeños ahorristas que pretenden mejorar el rendimiento de sus inversiones o si buscamos los canales de inversión más convenientes para una gran empresa, se hace imprescindible el conocimiento y la incorporación de herramientas de “wealthtech”.
Uno de los principales logros de la tecnología aplicada a la gestión de inversiones y patrimonios se ha traducido en la democratización de esta área, generalmente reservada solo para los grandes inversores, reduciendo de manera significativa los costos de gestión y poniendo al alcance de gran parte de la humanidad estas herramientas. El surgimiento de los “robo-advisors” aporta al ahorro sistemático la dosis de combinación de riesgo y diversificación para lograr una rentabilidad a largo plazo reduciendo la volatilidad propia de las inversiones.
El universo de las “wealthtechs” se expande a un ritmo acelerado desde su reciente creación. Si bien aun su protagonismo es incipiente, los analistas avizoran que, en un futuro próximo, las familias y empresas confiarán una porción mayoritaria de sus excedentes en estas herramientas digitales. Inmuebles, oro y metales preciosos, arte contemporáneo, préstamos al consumo y corporativos, inversiones en “startups” y criptoactivos son ejemplos de la amplia gama de destinos a los que puede fluir el ahorro a través del canal de las “wealthtechs”.
En España, Indexa, InbestMe, Finizens y Finanbest, son ejemplos de “rob-advisors” en movimiento. Como siempre decimos, el futuro ya no es lo que solía ser.
Fuente consultada: Harvard-Deusto Business Review (num. 312, junio 2021).
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