Reforma impositiva: por qué la baja gradual de impuestos no es suficiente
La reducción parcial de los Derechos de Exportación al agro es un alivio temporal para los productores, pero representa un gran esfuerzo fiscal para la Nación. Un informe de IDESA advierte que sin una estrategia integral y una mayor coordinación con las provincias, la baja de impuestos distorsivos será lenta e insuficiente.

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El Gobierno nacional decidió reducir parcialmente y de manera transitoria los Derechos de Exportación sobre los principales cultivos, en un contexto de caída de los precios internacionales, condiciones climáticas adversas y atraso en el tipo de cambio. Si bien la medida representa un alivio para los productores agropecuarios, también implica un gran esfuerzo fiscal para la Nación, poniendo en evidencia la necesidad de una reforma tributaria más integral.
Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), la estrategia gradualista del Gobierno para reducir los impuestos distorsivos, basada en la disminución del gasto público y el crecimiento del PBI, enfrenta serias dificultades. La eliminación parcial de los Derechos de Exportación es solo un primer paso dentro de un esquema impositivo que aún mantiene una fuerte carga sobre la producción y el comercio.
El peso de los impuestos distorsivos
El informe de IDESA cuantifica la recaudación de los principales impuestos distorsivos en 2024, de acuerdo con datos del Ministerio de Economía:
- Derechos de Exportación: 1,0% del PBI.
- Impuesto al Cheque: 1,6% del PBI.
- Ingresos Brutos y Sellos: 4,4% del PBI.

Estos datos muestran que la reducción parcial de los Derechos de Exportación es apenas un paliativo frente al desafío de eliminar todas las cargas impositivas que afectan la competitividad y el desarrollo económico. La mayor dificultad radica en la estructura fiscal actual, donde cualquier intento de baja impositiva en un tributo implica impactos desiguales entre Nación y provincias.
Un problema de coordinación fiscal
El informe de IDESA subraya una paradoja en la estructura impositiva argentina: mientras que la Nación asume el costo total de la reducción de los Derechos de Exportación, los beneficios en términos de mayor recaudación por Ganancias, IVA, Ingresos Brutos y Sellos recaen principalmente en las provincias. Esta falta de coordinación frena la posibilidad de avanzar en una reforma más profunda y sostenida en el tiempo.
Para acelerar la eliminación de impuestos distorsivos, IDESA propone un esquema de coordinación fiscal entre Nación y provincias. Esto implicaría que los aumentos en la recaudación derivados del crecimiento del sector agropecuario sean destinados específicamente a financiar la baja de impuestos. Una opción viable sería la creación de una asignación específica para compensar a la Nación, permitiéndole avanzar en la eliminación de tributos distorsivos a nivel nacional. Paralelamente, los gobiernos provinciales deberían comprometerse a reducir Ingresos Brutos y Sellos con los mayores ingresos generados por la reactivación económica.
La oportunidad de un acuerdo fiscal
El respaldo de varios gobernadores a la idea de reducir impuestos representa una oportunidad inédita para avanzar en un acuerdo de coordinación fiscal entre Nación y provincias. Según IDESA, no es necesario contar con la adhesión de todas las jurisdicciones para implementar un esquema más eficiente, sino que una mayoría de provincias podría ser suficiente para impulsar un ordenamiento integral del sistema tributario argentino.
En definitiva, el informe concluye que el gradualismo en la baja de impuestos no es la mejor opción si no viene acompañado de una reforma estructural que garantice una distribución equitativa de los costos y beneficios fiscales. Sin una estrategia coordinada, las reducciones parciales seguirán siendo insuficientes y la carga impositiva continuará afectando la competitividad de los sectores productivos del país.
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