El saldo laboral del ajuste libertario: los empleos que se perdieron y los sectores más golpeados
Desde la asunción de Javier Milei, el empleo registrado privado cayó en más de 104 mil puestos. La construcción y la industria, los sectores más golpeados. En abril se registró una leve recuperación, pero el deterioro estructural continúa.

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El empleo registrado en el sector privado mostró una tenue recuperación tras meses de retroceso en abril de este año. Según el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), se sumaron 12.737 nuevos puestos, un crecimiento del 0,2% respecto del mes anterior. Sin embargo, la cifra contrasta con un dato estructural más preocupante: desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023, se perdieron 104.603 empleos privados formales.
El informe, basado en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), detalla que el mercado laboral viene mostrando una dinámica errática desde mediados de 2024, con oscilaciones que responden a la caída de la actividad económica y a un modelo de ajuste que afecta directamente al empleo.
Una década de vaivenes y dos grandes crisis
El trabajo de CEPA desarma uno de los argumentos centrales del oficialismo: que hace diez años no se genera empleo privado en el país. Aunque el crecimiento entre 2012 y 2023 fue escaso (apenas un 5%), el informe muestra que se trató de un período profundamente heterogéneo.
En los últimos años se registraron dos grandes crisis laborales: una en 2018, producto del colapso económico bajo la gestión de Mauricio Macri, y otra en 2020, derivada de la pandemia. Ambas provocaron fuertes caídas, pero también se observaron fases de recuperación. Desde el piso de la pandemia (julio 2020) hasta noviembre de 2023, el empleo creció en más de 576 mil puestos, superando incluso los niveles previos a la gestión de Cambiemos.
Construcción e industria, los más golpeados
Desde que Milei asumió la presidencia, el deterioro del empleo se concentró en sectores clave. La construcción perdió 59.110 puestos, el 56% del total de empleos destruidos en el período. Le sigue la industria manufacturera, con una caída de 32.455 empleos, equivalente a una merma del 2,7%.
Paradójicamente, ambos sectores son de los que más empleo privado generan: la industria representa el 18,5% del total, y la construcción el 6,1%. En contraste, los sectores promovidos por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), como la minería y los hidrocarburos, apenas suman el 6,7% del empleo registrado.

Pese a esto, en abril hubo señales mixtas: nueve de los catorce sectores analizados recuperaron empleo, con alzas destacadas en agricultura (+5.030), actividades inmobiliarias (+3.497), construcción (+3.008) y comercio (+3.002).
Córdoba: caída moderada y señales de estancamiento
A nivel provincial, Córdoba se ubica en el grupo intermedio, con una reducción de entre 0,01% y 5% en el total de puestos privados registrados desde noviembre de 2023. Aunque en abril se registró una leve mejora, la provincia arrastra una tendencia negativa en línea con el promedio nacional.
En total, 19 de las 24 jurisdicciones recuperaron empleo en abril, aunque en la mayoría la mejora fue marginal. Las provincias más afectadas desde el inicio de la gestión libertaria son Santa Cruz (–12,6%), La Rioja, Formosa, Chaco y Misiones, donde las caídas superan el 5%.
Monotributo en alza, pero sin compensar la destrucción
Otro dato relevante es el avance del monotributo como modalidad principal de trabajo. En abril, más de 2,1 millones de personas estaban registradas bajo este régimen, que creció en 5.602 puestos en el mes y en 88.604 desde noviembre de 2023. Sin embargo, este número no alcanza para compensar la pérdida de asalariados privados, y representa una forma de contratación más precaria, sin aguinaldo, vacaciones ni licencias pagas.
A esto se suma un fuerte recorte del monotributo social, con una caída de 425.339 beneficiarios desde noviembre pasado, tras el aumento de la cuota mensual y un reempadronamiento obligatorio.
Empleo doméstico y sector público también en retroceso
En el rubro de casas particulares, abril cerró con 1.475 empleos menos, y una pérdida acumulada de 23.138 desde diciembre. En tanto, el sector público también sufrió una poda: se destruyeron 55.706 puestos desde el inicio del nuevo gobierno, lo que eleva la pérdida total de empleos registrados asalariados a más de 160 mil en menos de un año y medio.
Salarios: una caída que se siente más de lo que se ve
En abril, el salario promedio del empleo privado registrado creció apenas 0,8% y la mediana cayó 0,7%, ambas cifras muy por debajo de la inflación del mes (2,8%). En consecuencia, el poder adquisitivo del promedio retrocedió 1,9% y el de la mediana, 3,4%.
Si se toma como referencia una canasta de consumo más actualizada, basada en los hábitos de gasto relevados en 2017/8 (y no en 2004/5 como hace el INDEC), la inflación sería aún mayor, y la pérdida salarial más profunda: el promedio real estaría 9,3% por debajo de noviembre 2023 y la mediana, 11%.
Un mercado laboral bajo presión
El informe de CEPA concluye que la situación del empleo formal en Argentina atraviesa una etapa crítica, en la que la destrucción de puestos de trabajo, la caída del salario real y el avance de modalidades más precarias configuran un escenario preocupante. Si bien abril mostró un leve alivio, los datos acumulados desde diciembre revelan una tendencia regresiva que cuestiona la sustentabilidad del modelo económico actual y su impacto sobre el mercado laboral.
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