Joan Cwaik: “si no entendemos la inteligencia artificial, tomaremos decisiones con mapas viejos en un territorio nuevo”
La inteligencia artificial ya no es promesa, es presente en la industria y las empresas. Joan Cwaik, especialista en IA, advierte que el verdadero desafío no es técnico, sino cultural. “Estamos ante un cambio de paradigma y quien no se sume quedará rezagado”.

Publicidad

La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una novedad para transformarse en un punto de inflexión en la forma en que trabajan las empresas y en cómo se concibe la productividad. Así lo plantea Joan Cwaik, especialista en innovación y divulgador tecnológico, quien sostiene que el escenario actual marca un cambio radical respecto de lo que se discutía apenas un año atrás: “Pasamos de hablar de prompts a discutir sobre agentes y backends personalizados; la IA ya no es una moda, sino una herramienta central en los negocios”.
En el país, el empresariado atraviesa una etapa inicial en la adopción de IA, con un debate que oscila entre el temor y los usos superficiales. Para Cwaik, el obstáculo principal no es tecnológico, sino cultural: “El cambio es mucho más difícil que lo técnico. No alcanza con sumar un chatbot, hace falta pensar la IA con profundidad y no como un cosmético”.
Al mismo tiempo, destaca el potencial local: “Argentina tiene la oportunidad de saltarse etapas y no repetir errores de grandes empresas extranjeras. Hay que pensar en soluciones locales desde el primer día”.

Los casos más transformadores, señala, no siempre son los más visibles. No se trata solo de asistentes virtuales, sino de sistemas que permiten predecir la relación con clientes, optimizar inventarios, diseñar estrategias de precios dinámicos o automatizar procesos como la redacción de contratos, el control de calidad o las cobranzas.
Comparación regional y barreras estructurales
Si bien Argentina comparte con otros países de la región una industria marcada por procesos manuales e históricos, la IA ofrece un terreno de igualdad gracias a la democratización tecnológica: “Hoy una PyME argentina puede acceder a las mismas herramientas que una empresa en Dinamarca o Japón”.
Sin embargo, advierte sobre frenos importantes: la falta de continuidad política, la fuga de talento, la escasa inversión y una conectividad que no acompaña. Sectores como startups, fintech y retail encabezan la adopción, mientras que el agro y el Estado aún muestran rezagos: “En el sector público hay muchas iniciativas aisladas, pero sin escala ni continuidad”.

¿Qué pueden hacer las PyMEs?
Lejos de la idea de que la IA requiere grandes presupuestos o equipos de científicos de datos, Cwaik recomienda a las PyMEs empezar por problemas concretos: “No hay que obsesionarse con la herramienta, sino con la tarea específica: atender mejor al cliente, ordenar el backoffice, mejorar la toma de decisiones”.
Sugiere comenzar con herramientas gratuitas o de bajo costo, fomentar la curiosidad dentro de los equipos y ver la IA como un asistente que ayuda en comunicación, contabilidad o planificación estratégica. Eso sí, advierte: “La IA no es magia que ordena el caos sola; cambia la naturaleza del trabajo”.
Riesgos y futuro cercano
El mayor riesgo de no subirse a la ola, asegura, es la pérdida de propuestas de valor: “Los clientes esperan experiencias distintas, y esas propuestas se están modificando drásticamente”.
De cara al futuro, anticipa una naturalización acelerada del uso de la IA en empresas y vida cotidiana, con una redefinición del concepto de productividad: “Estamos ante un cambio de paradigma. Si no entendemos la inteligencia artificial, tomaremos decisiones con mapas viejos en un territorio completamente nuevo”.
El consejo fundamental de Cwaik es claro: “Entender la inteligencia artificial, porque no es solamente una tecnología, es una forma de pensar”.
Estamos frente a un cambio de paradigma que redefine la naturaleza misma del trabajo. Y el dilema para las empresas es tajante: “Si no estás en ese cambio, alguien más lo va a hacer por vos”. La IA ya no es un recurso opcional, sino un factor que está transformando las reglas del juego en todos los sectores.
Publicidad
