La hora de Seita, el dueño del GPS de Schiaretti
La proyección nacional de Schiaretti tiene un engranaje clave y es el operador y socio de la consultora Management & Fit, Guillermo Seita. Cómo fueron los movimientos de los últimos días.

Publicidad

Es el dueño del GPS de ahora en más, coinciden varios en el peronismo de Córdoba. El hombre, que siempre tuvo línea directa con el gobernador Juan Schiaretti, entrará en la escena con un protagonismo clave y un sólo objetivo: el tramo más importante de la proyección nacional del mandatario. Guillermo Seita, de él se trata, afina contactos, refuerza la agenda y define detalles para que Schiaretti haga pie en el siempre complejo conurbano bonaerense. Sabe que no alcanza con el armado junto al resto de los gobernadores, no basta con el mensaje de federalismo, la siguiente fase requiere de rosca. Y de la buena.
Del rodaje de peso y de que el experimentado tres veces gobernador demuestre que puede nadar en la pecera de los peces gordos. En la que entran los que intentan suceder a Alberto F. y en la que resisten los tiburones de siempre. A todos, Schiaretti los conoce. Con todos, tiene puntos de contacto. Sin embargo, a ninguno le muestra las cartas.
Volviendo a Seita, en una reciente nota de Noticias se repasó su perfil: dueño de la encuestadora Management & Fit; de una consultora llamada Off y On, que comparte con su esposa Ivonne Cikurel; de la empresa de auditoría de medios Ejes; sumó en los últimos años una compañía de big data y comunicación digital llamada Prosumia junto a un socio llamado Gastón Douek y además tiene negocios vinculados a medios como Espacio Clarín en Mar del Plata y la franquicia local de CNN Radio.
Y recordaron que el vínculo con Schiaretti viene de larga data: “desde principios de los ’90, cuando coincidieron en la Cancillería de la mano de Domingo Cavallo”.
Asado y sobremesa
Hace casi una semana que la política cordobesa habla de la cena del gobernador junto al resto del elenco de moderados: el salteño Juan Manuel Urtubey como anfitrión, el jujeño Gerardo Morales, el rosarino Pablo Javkin, el bonaerense Florencio Randazzo y los amarillos más políticos que tuvo la gestión de Mauricio Macri, Emilio Monzó y Rogelio Frigerio.
Todos hablaron de sobrevolar la grieta, de no caer ni jugar en los extremos. Dar mensajes de certeza y previsibilidad; y cerrar filas «por si esto explota», dijeron algunos por lo bajo. Y por más que después de haber filtrado el encuentro más de uno busque ‘vender’ normalidad, todos saben que dieron un paso importante.
Que el armado es un intento por empezar a muscular y sumar jugadores. Dando mensajes. Uno atrás de otro y escapando a los halcones que se encuentran en ambos extremos de la grieta.
La jugada no es fácil porque los intereses son varios. Al igual que la incertidumbre.
Y en ese brete está Seita. Teléfono abierto y de los pocos que sabe de los movimientos de Schiaretti con anticipación. Muchos en Córdoba, ya sea los asesores de peso o la mesa política, empieza a enterarse por los diarios y eso también los inquieta. La mano de Seita ya se nota.
La puerta al Círculo Rojo
El domingo pasado, PERFIL CORDOBA contó en exclusiva lo que hizo trascender un funcionario provincial post asado en la casa de Urtubey en San Isidro: «fue un mensaje al Círculo Rojo que espera certezas».
El hombre estaba en lo cierto. Pero la jugada no terminaba con filtrar el encuentro entre corte y corte bien regado. La maniobra tuvo un capítulo más y fue el relanzamiento de CNN con Marcelo Longobardi y Juan Pablo Varsky como figuras estelares. Ahí, con la programación de la filial argentina de la cadena norteamericana, Seita sacó chapa de operador con luz verde para el alto perfil y armó una de las fotos preferidas de su colección.
Tal vez, la más importante de un 2022 que arrancó picante: Schiaretti y Ricardo Lorenzetti, el hombre fuerte de la Corte. El capitán sin cinta, el que ostenta el poder sin la necesidad de ejercer la presidencia. Y a la par, Schiaretti, a quien Seita le pone todas las fichas para el despacho principal de Balcarce 50.
Cerca de ambos, el intendente Martín Llaryora como para demostrar que la oferta del PJ cordobés es completa: candidato a Presidente y el sucesor al Panal. Todo aceitado. Mecanizado.
El modelo de Gestión Córdoba como símbolo de la moderación.
La terminal de varios
La fase que sigue, después de empoderar aún más a Schiaretti entre los gobernadores es darle roce con los que cotizan en las encuestas. De llevarlo a algo más que ser el representante del interior, el dialoguista que habla con Morales y Facundo Manes, pero también cede a una foto con el kirchnerista Jorge Capitanich.
La duda ahora pasa por saber cómo entrará Horacio Rodríguez Larreta entre los moderados. Otro que habla y escucha a Seita.
Y aquí, no son pocos los que al porteño aún lo ven relegado. «Es gerente, el CEO sigue siendo (Mauricio) Macri», le gusta decir cada tanto a un radical cordobés.
Y más de uno, en el asado de San Isidro, pensó lo mismo.
La comunicación
Eso en lo político, en lo comunicacional, algunos en Córdoba están preocupados porque existe una posibilidad concreta de mudar la estrategia de comunicación a oficinas porteñas. Algo de lo que hablaron varios el fin de semana, y que más de uno no descarta. Allí, el nombre de Prosumia, una de las empresas de Seita, comenzó a escucharse fuerte en los pasillos de El Panal.
Publicidad


