La pesada herencia económica: cómo es la macro que recibirá el próximo gobierno
Según un informe de CREA, el próximo gobierno recibirá una macro golpeada en todas sus variables. Con una inflación que no cesa, reservas cada vez más agotadas, índices de pobreza que crecen continuamente y salarios que no alcanzan, el panorama es cada vez más desolador.

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La economía se encuentra hoy en una situación delicada e inestable. Las reservas del Banco Central han alcanzado después de 16 años, su nivel más bajo. Dicha situación, sumada a la alta demanda de dólares, los pagos de deuda pendientes y la inflación más alta registrada durante los últimos 30 años, impacta en los salarios y en los índices de pobreza.
La proximidad al cambio de mandato, con poco más de dos meses restantes para el 10 de diciembre, ofrece un marco propicio para hacer un balance de la actual gestión y evaluar la herencia que deja al próximo Gobierno en relación a la situación que dejaron los presidentes anteriores.
Un informe del Área de Economía de CREA detalló la bomba económica que dejará el kirchnerismo al próximo Gobierno. «En líneas generales, podemos decir que prácticamente todas las variables macroeconómicas muestran un deterioro significativo, determinado en gran medida por las políticas que llevó adelante el oficialismo en los casi 4 años de gestión”, plantea el informe.
Y agrega: “no solo la economía se encuentra hoy en una situación sumamente delicada, e inestable, sino que además es esperable que la situación empeore en lo que resta del año».

Sobre la cuestión fiscal, sostienen que el incremento del déficit derivado de las medidas alejaría definitivamente la meta fiscal de fin de año acordada con el FMI. «Hasta agosto el déficit acumulado incurrido fue del -1,3% del PIB y los datos particulares del mes habían mostrado una desaceleración relativa (solo -0,02% del PIB) en pos de la habilitación del desembolso pendiente por parte del Fondo Monetario», explican.
Pero dada la política fiscal expansiva y que comúnmente el déficit fiscal se concentra sobre el final del año, las proyecciones del REM apuntan a un rojo de alrededor del -2,7% del PIB para 2023, muy por encima del -1,9% pactado con el Fondo Monetario. De esta manera, dice CREA, se terminaría con un déficit superior al del 2019 (fue -0,4% del PIB), aunque no tan alto como el del 2015 (-4% del PIB). Uno de los componentes de este mayor déficit fue el atraso tarifario, que alcanzó un 42% en términos reales. Con subsidios en energía que, hasta agosto, ya representaban más que el acumulado durante todo el 2019 (1,4% vs 1,1% del PIB).
«La economía que deja el actual Gobierno acumula una serie de problemas que deberá enfrentar la próxima administración. Los más urgentes: las escasas reservas, el avance inflacionario y el creciente déficit fiscal. Además, la posibilidad de acceder a los mercados de crédito internacional para financiase y suavizar la implementación de las correcciones macroeconómicas ya no es una opción como en 2015 por lo que, a todas luces, el programa que se implementará desde el 10 de diciembre será de shock», apunta.
Los economistas de CREA apuntan a que la corrección del tipo de cambio y las tarifas, probablemente indispensable para ordenar la macroeconomía, a corto plazo empeorará el nivel de actividad económica y acelerará la inflación. «No obstante, sin sanear las cuentas públicas y ordenar el esquema cambiario no es posible retomar el sendero de la estabilidad y el crecimiento de largo plazo, escapando del estancamiento que lleva ya más de 10 años incrementando la pobreza pese a los crecientes recursos fiscales destinados a combatirla», remarcan.
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