Escenario cambiario: se abre una ventana de inversión en bonos y acciones
El gobierno impulsa una caja de conversión con bandas, superávit fiscal y fin del cepo. El ingreso de divisas y el orden macro proyectan una suba en bonos y acciones.

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El economista Salvador Di Stéfano analizó las señales del gobierno nacional en materia económica y cambiaria, y proyectó un escenario favorable para el mercado financiero. Según su visión, Argentina se encamina hacia un modelo de caja de conversión con bandas cambiarias, superávit fiscal, sin emisión monetaria y una flexibilización progresiva del cepo. Estas medidas podrían generar una fuerte baja del riesgo país y abrir oportunidades de inversión en bonos y acciones.
Uno de los puntos más destacados es el volumen de divisas que llegarían al país en 2025: se esperan desembolsos por U$S 15.000 millones del FMI, U$S 6.000 millones de otros organismos internacionales y repos de bancos por U$S 2.000 millones, lo que totaliza U$S 23.000 millones. De concretarse, las reservas del Banco Central escalarían a cerca de U$S 47.000 millones, acercándose a un umbral que no se alcanza desde hace años.
Di Stéfano también advirtió que la postergación en la liquidación de divisas por parte de exportadores no podrá sostenerse mucho más, especialmente ante la inminente cosecha de soja. “Se enviará mucha mercadería a puerto, esto hará que los exportadores compren a precios bajos y que la liquidación se acelere”, explicó.
En el plano fiscal, el gobierno se comprometió a incrementar el superávit del 1,3% al 1,6% del PBI. Sin embargo, esto podría implicar el regreso de las retenciones al agro después de junio, tras una baja temporal aplicada recientemente.
Otro aspecto relevante es que el gobierno ha descartado financiar el déficit con emisión monetaria. Esto reduce las chances de una dolarización de la economía y permite que, si el dólar se acerca al piso de la banda, se emitan pesos únicamente para comprar divisas. “Es un cambio fundamental”, sostuvo el economista.
Respecto al cepo cambiario, se prevé su eliminación total en 2025. Para remesar dividendos de años anteriores, seguirá utilizándose el Bopreal, mientras que el dólar turista continuará vigente. El esquema de tipo de cambio blend quedó en desuso y ahora rige una amplia banda entre $1.000 y $1.400, ajustable al 1% mensual.
Impacto en los mercados
Di Stéfano proyecta que, con este nuevo esquema, el país podría ser recalificado por agencias internacionales, lo que bajaría el riesgo país a la zona de los 200 puntos básicos. En ese contexto, bonos como el AL35 podrían experimentar subas del 45% en dólares, y las acciones argentinas verían una fuerte revalorización.
Además, anticipa una baja en la tasa de interés en pesos, lo que favorecería el crédito y el consumo. Por el contrario, la tasa en dólares podría aumentar, alineándose con los niveles internacionales, en un mercado más libre de restricciones.
Los sectores bancario y energético serían los grandes ganadores de este nuevo ciclo, con subas en la cotización de sus acciones. El campo, en cambio, podría verse afectado si regresan las retenciones, especialmente para quienes no hayan liquidado a tiempo.
La tasa de política monetaria, actualmente en el 29% anual, podría ajustarse a la baja si se confirma una tendencia descendente en la inflación durante el segundo semestre. En ese contexto, Di Stéfano señala que las Lecap serían la opción más atractiva en la próxima licitación del Tesoro.
Finalmente, el economista destacó que, aunque el nuevo esquema aporta mayor previsibilidad, aún quedan desafíos por delante. «La Argentina debe seguir trabajando para bajar tributos, porque la rentabilidad empresaria seguirá muy ajustada«, concluyó.
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