Producción, empleo e inversión: así está la foto de las industrias cordobesas
“El año que transcurre ha sido particularmente difícil para los empresarios, reflejando las tensiones económicas que atraviesa la sociedad en su conjunto. La reducción en el…

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“El año que transcurre ha sido particularmente difícil para los empresarios, reflejando las tensiones económicas que atraviesa la sociedad en su conjunto. La reducción en el volumen de producción y la disminución de la rentabilidad evidencian un tejido industrial bajo presión, con una demanda interna en retracción y una demanda externa que aplica a pocas y no tiene peso compensatorio. Sin embargo, en medio de este escenario adverso, se observa una resistencia a continuar con despidos y una búsqueda de medidas menos drásticas como la reducción de turnos laborales o suspensiones”, plantea Josefina Schapira, directora de Perspectivas Sociales, la consultora que le toma el pulso a la industria local.
Aquí, las conclusiones principales del último relevamiento, que Perspectivas Sociales hizo para la Unión Industrial de Córdoba:
-Producción en declive: las industrias cordobesas redujeron su actividad en abril La industria de Córdoba enfrentó un mes de abril desafiante, con el 45% de los industriales reportando una reducción en el volumen físico de producción en comparación con el promedio mensual del primer trimestre del año. Este debilitamiento productivo refleja una desaceleración significativa en la actividad manufacturera, lo cual puede tener serias implicaciones tanto para la competitividad de las empresas locales como para los ingresos del sector.
-Empleo: un cuarto de las fábricas cordobesas recortó empleo Mantuvo estable su dotación de 70% personal Aunque el 70% de las industrias no variaron su dotación de personal, la reducción del 24% en la cantidad de empleados refleja un impacto sustancial en el factor laboral, indicando ajustes y posibles dificultades en el ámbito laboral. Particularmente crítica resulta la situación en el caso de las micro, donde casi un tercio tomaron decisiones que implicaron reducir la cantidad de colaboradores.

-Rendimientos en retroceso En el último año, la caída de la rentabilidad ha sido una constante para tres de cada cuatro industrias en Córdoba. Un 37% de las empresas reportan una contracción sustancial, mientras que un 39% experimenta una disminución leve. Este retroceso afecta de manera más aguda a las empresas medianas T2 y a las micro, que han sido especialmente vulnerables en este contexto económico adverso. Solo un escaso 12% de las industrias cordobesas han logrado incrementar su rentabilidad en los últimos doce meses, destacándose como excepciones en un panorama mayoritariamente desfavorable. La disminución de la rentabilidad no solo refleja la retracción de la demanda interna y externa, sino también el aumento de los costos operativos y las dificultades para mantener niveles de inversión adecuados.
-Deterioro en la demanda del mercado interno El mes de abril fue testigo de una contracción en la dinámica de pedidos locales. El 51% de los entrevistados experimentaron una contracción en su cartera de pedidos, mientras que un 28% logró mantenerse a flote en un mar de incertidumbre económica. Si bien casi la mitad de las industrias no realizan ventas al exterior, entre quienes si lo hacen, abril para el 55% fue un mes de demanda internacional estable, comparado con el promedio mensual del primer trimestre del año, aunque para un 31% se contrajo.
-Inversión: La estabilidad en el ritmo de inversiones para el 43% de las industrias, junto con la reducción en un 32%, muestra una postura cautelosa frente a la incertidumbre económica, lo que podría traducirse en un retraso en decisiones de expansión, modernización u optimización de procesos.
-Con luz, tenue, al final del túnel Las expectativas de los empresarios cordobeses apuntan hacia el futuro con un cauteloso optimismo. Según los datos recabados, un significativo 70% confía en que la situación de sus propias empresas mejorará en el próximo año. Esta confianza se refuerza con un 66% que proyecta una mejora en el panorama sectorial, evidenciando una visión de crecimiento compartido entre los diversos actores industriales. Además, el 74% de los encuestados mira más allá de los límites de su propia empresa y anticipa una mejora en la situación económica general del país. Estas expectativas reflejan no solo un deseo de recuperación, sino también una confianza en la capacidad de adaptación y resiliencia del tejido empresarial cordobés ante los desafíos venideros.
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