¿Querés ser dueño de un castillo? hay uno en venta en las Sierras Chicas
Diseñado por el arquitecto César Augusto Ferrari (creador de la iglesia Los Capuchinos), el castillo San Possidonio se vende por US$ 380.000 y cuenta con 492 m² cubiertos, 12 dormitorios y cinco niveles.

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En el corazón de Villa Allende, a solo 19 kilómetros de la ciudad de Córdoba, una de las joyas arquitectónicas de la zona busca nuevo dueño. Se trata del Castillo San Possidonio, una construcción de estilo neogótico ecléctico diseñada en la década de 1920 por el arquitecto italiano César Augusto Ferrari, responsable también de la icónica Iglesia de los Capuchinos y la Iglesia del Carmen.
La propiedad, levantada entre 1932 y 1936, fue concebida originalmente por Ferrari para uso personal y familiar. Hoy, casi un siglo después, está en venta con un precio de US$ 380.000.
Una obra que resiste al tiempo. El castillo se levanta sobre un terreno de 868 m² y cuenta con 492 m² cubiertos, distribuidos en cinco niveles: tres pisos principales y dos subsuelos. Su calidad constructiva sorprende: los pisos de madera, las aberturas de pinotea americana y cedro, los herrajes y detalles originales se mantienen intactos tras casi cien años.
La propiedad ofrece 12 dormitorios y seis baños, amplios salones, balcones perimetrales y una cocina de gran tamaño en el subsuelo. A eso se suman áreas de servicio, depósitos y un departamento independiente para personal. Entre sus particularidades se encuentra una habitación de dos niveles diseñada por el propio Ferrari, con una ventana orientada a las sierras.
El entorno también lo hace único: el arquitecto planificó su emplazamiento junto a una plaza y el arroyo Saldán, lo que garantiza privacidad y protección natural, con apenas un límite compartido con un vecino.


Entre la historia y los nuevos usos. A lo largo de su historia, el Castillo San Possidonio funcionó como vivienda, hotel boutique y, en los últimos años, como restobar abierto algunos días a la semana. Sin embargo, especialistas inmobiliarios aseguran que su mayor potencial radica en transformarse en una residencia de lujo, aprovechando el espacio, la privacidad y la exclusividad de la construcción.
Otros posibles destinos que se mencionan son salón de eventos, emprendimiento gastronómico o uso mixto, aunque la disposición interna puede plantear desafíos para la explotación comercial. De hecho, hasta inversores extranjeros han mostrado interés en la propiedad.
En venta desde hace unos meses, el castillo genera numerosas consultas, aunque pocas se transforman en propuestas firmes de compra. El perfil del comprador, según coinciden los agentes, será alguien con sensibilidad por la arquitectura histórica o con un proyecto que sepa aprovechar sus características
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