Recuperación en cámara lenta: casi 9 de cada 10 industriales no espera mejoras antes de 2026
Una encuesta de la UIA muestra que la mayoría de las firmas trabaja por debajo de su capacidad óptima y no prevé mejoras inmediatas. Caída de la demanda interna, aumento de costos y contrabando figuran entre las principales preocupaciones.

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La Unión Industrial Argentina (UIA) difundió los resultados de su III Encuesta de Indicadores Industriales y Expectativas de 2025, que reflejan un panorama complejo para el sector manufacturero. Con un Monitor de Desempeño Industrial (MDI) de 45,3 puntos en julio, la actividad se mantuvo por decimotercer trimestre consecutivo por debajo del umbral de expansión, en línea con la debilidad que atraviesa la economía.
El 36,3% de las empresas redujo su nivel de producción, frente a un 21,8% que logró incrementos. La tendencia negativa se repitió en las ventas internas: el 43,5% reportó bajas, mientras apenas el 18,6% registró subas. En las exportaciones también predominaron los retrocesos, con un 30,5% de compañías afectadas contra un 16,6% que logró crecer.
Los sectores más golpeados fueron textiles, confecciones, cuero y calzado, y edición e impresión, mientras que alimentos y bebidas, y químicos y petroquímicos lograron mantenerse en terreno positivo.
Empleo en retroceso
El empleo industrial mostró su peor registro desde abril de 2024. El 24,4% de las empresas redujo personal y el 19,4% avanzó directamente con despidos, superando por primera vez en los últimos cuatro relevamientos a la disminución de turnos laborales. También se observaron suspensiones (6,7%), una señal de que el ajuste del sector comienza a profundizarse.
Preocupaciones empresariales: demanda y costos
La caída de la demanda interna es la principal preocupación para las compañías (40,1%), en particular la vinculada a otras industrias (22,5%) y a los hogares (17,6%). El aumento de costos se ubicó en segundo lugar (21,4%), con el componente laboral como factor más mencionado (42,1%). En tercer lugar se destacaron las dificultades para competir con importaciones (19%).
Además, más de la mitad de las empresas denunció un crecimiento del contrabando y la oferta informal, con fuerte impacto en sectores sensibles como calzado, textiles, confecciones e instrumentos médicos.

Finanzas: más empresas con atrasos de pago
El 44,1% de las industrias tuvo dificultades para afrontar pagos de salarios, proveedores, impuestos o servicios, un porcentaje superior al de los últimos cuatro relevamientos. Los mayores problemas se concentraron en impuestos (26,9%) y proveedores (25,9%).
En materia de crédito, el 39,6% de las compañías necesitó financiamiento, pero el 42,8% no accedió al monto requerido. La restricción se concentró en PyMEs, mientras que todas las grandes empresas lograron algún tipo de financiamiento. Las altas tasas de interés y la incertidumbre macroeconómica fueron señaladas como los principales obstáculos.
Inversión y capacidad instalada: expectativas en baja
La utilización de la capacidad instalada se ubicó en 55,8%, con casi dos tercios de las empresas trabajando por debajo de su nivel óptimo. El 87,5% no espera alcanzar su nivel ideal antes de 2026, lo que marca un deterioro en las expectativas.
Sobre la inversión, si bien el 62,5% considera oportuno innovar en productos y procesos, solo el 45,2% ve un buen momento para adquirir maquinaria y equipo, y apenas el 31,1% lo percibe para financiar capital de trabajo, niveles por debajo de relevamientos previos.

Perspectivas: menos optimismo
Las expectativas también se moderaron: solo el 48,6% espera una mejora en su situación económica empresarial para el próximo año, frente al 57,8% del relevamiento anterior. A nivel sectorial, el optimismo cayó del 52,2% al 46,4%, y a nivel país del 64,3% al 53,1%.
En la comparación interanual, el 54% de las empresas evaluó que su situación actual es peor que la del año pasado, porcentaje que asciende a 67,4% en la mirada sectorial.
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