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NEGOCIOS

Textiles contra Caputo: “más de la mitad del precio de una prenda son impuestos, no ganancia empresaria”

El empresario cordobés Francisco Lostaló, dueño de Malabia, cuestiona la presión impositiva, critica el discurso oficial sobre la ropa argentina y advierte por el impacto de las importaciones en el empleo.

Por Agustin4 min de lectura
Textiles contra Caputo: “más de la mitad del precio de una prenda son impuestos, no ganancia empresaria”
Textiles contra Caputo: “más de la mitad del precio de una prenda son impuestos, no ganancia empresaria”

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El empresario textil cordobés Francisco Lostaló, dueño de la marca de indumentaria Malabia, expresó una fuerte preocupación por el rumbo de la política económica en relación con las importaciones y el impacto que, según sostiene, ya está teniendo sobre la industria nacional. Sus declaraciones se dan en medio de la polémica generada por dichos de funcionarios nacionales que relativizaron los efectos de la apertura comercial sobre la producción local.

Lostaló es una de las voces del sector que se manifiesta abiertamente en contra del actual esquema importador y del discurso oficial que, a su entender, “desprestigia” a la industria argentina frente a los consumidores.

Choque con el discurso oficial

El malestar en el sector se intensificó tras declaraciones públicas del ministro de Economía, Luis Caputo, quien afirmó: “Yo no compré nunca en mi vida ropa en la Argentina porque era un robo. Entonces, los que teníamos posibilidad de viajar comprábamos afuera”. Además, el funcionario sostuvo que “hubo 47 millones de argentinos que debieron pagar textiles y calzado dos, tres, cuatro o hasta diez veces más de lo que valen en el mundo”.

Para Lostaló, este tipo de expresiones generan un daño directo: “Cuando un ministro dice que la ropa argentina es un robo, instala la idea de que el empresario textil es un abusador. Eso después se replica en la calle, en el mostrador, en las redes. Pero nadie explica cómo se compone realmente el precio”, planteó en su paso por el programa radial «Punto y Aparte».

El empresario consideró que existe una “desconexión institucional” entre el Gobierno y el entramado productivo. “No son comentarios de un ciudadano común, son definiciones de funcionarios con responsabilidad sobre la economía. Eso impacta en la confianza del consumidor y en la supervivencia de miles de pymes”, señaló.

El peso de los impuestos y el financiamiento

Uno de los ejes centrales del reclamo es la estructura de costos. Según detalló Lostaló, el 52% del precio final de una prenda corresponde a la carga impositiva, mientras que un 18% adicional está vinculado a costos financieros, principalmente por la venta con tarjeta de crédito.

“Competir con China o con plataformas del exterior es imposible cuando más de la mitad del precio son impuestos. No estamos hablando de márgenes extraordinarios, sino de sobrevivir”, afirmó. Y agregó: “El Estado te dice que bajes los precios, pero al mismo tiempo se lleva la mayor parte del valor de la prenda”.

En esa línea, cuestionó que aún no se hayan concretado las reformas estructurales prometidas para aliviar la presión sobre las pymes. “Se incentiva la compra afuera, pero no se baja la carga impositiva local. Así no hay equilibrio posible”, advirtió.

Ajustes y esfuerzo por sostener la competitividad

Desde la visión del empresario cordobés, el sector textil ya realizó un fuerte ajuste puertas adentro. “Desde la temporada de invierno hubo bajas reales de precios. Las empresas estamos absorbiendo costos para no desaparecer”, sostuvo.

Lostaló aseguró que hoy la indumentaria local ofrece ventajas que muchas veces no son consideradas en el debate público: “Tenemos financiación en cuotas, calidad en telas y confección, y precios que, comparados con otros rubros como alimentos o gastronomía, no están desfasados”.

En el caso de Malabia, remarcó el esfuerzo por mantener estándares de calidad: “Trabajamos con buenos insumos y mano de obra calificada. Eso también es valor argentino, no solo una etiqueta”.

Impacto en el empleo y la cadena productiva

El empresario subrayó que la crisis no afecta únicamente a los dueños de fábricas, sino a toda una red de trabajadores y comercios vinculados al sector. “Por cada marca mediana hay entre 50 y 60 clientes multimarca en el interior que dependen de ese movimiento. Si la marca cae, cae toda esa red”, explicó.

También alertó sobre el desplazamiento de mano de obra especializada hacia la informalidad. “Hay cortadores con años de oficio que hoy están manejando para aplicaciones de transporte. Talleristas que venden sus máquinas porque no tienen trabajo. Ese es el costo social que no se ve cuando se habla livianamente de importar un jean más barato”, dijo.

Frente al argumento de que las importaciones no necesariamente destruyen empleo, Lostaló fue tajante: “Cuando importás masivamente, se funde la industria local. Y atrás hay familias que no viven de un plan, viven de su trabajo”.

Para el dueño de Malabia, la industria textil argentina atraviesa un momento decisivo. “No pedimos cerrar la economía, pedimos reglas equilibradas. Si abrís la importación, también bajá impuestos y costos internos. Si no, es una competencia imposible”, sostuvo.

En ese marco, advirtió que el mayor riesgo es el deterioro progresivo del entramado productivo: “No se destruye de un día para el otro. Se va vaciando de a poco, con menos producción, menos talleres, menos empleo. Y después es muy difícil volver a ponerlo en pie”.

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← Volver a la portadaActualizada el 4 de febrero de 2026