Trabajos que aún no existen: el desafío de prepararse para el empleo del futuro
La irrupción de la IA y la sostenibilidad obliga a repensar la carrera profesional. Los expertos advierten que las habilidades blandas serán tan importantes como las técnicas para sostener la empleabilidad.

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La irrupción de la inteligencia artificial (IA), la sostenibilidad y la digitalización están marcando un punto de inflexión en la gestión del empleo y en la forma de pensar la carrera profesional. El 2025 se perfila como el año de la reconversión laboral, donde prepararse para trabajos que aún no existen será el verdadero desafío.
Según el estudio global Workforce of the Future de Adecco, los trabajadores ya ahorran en promedio una hora laboral por día gracias a herramientas de IA. Sectores como energía y tecnologías limpias alcanzan hasta 75 minutos de mejora diaria, lo que representa un fuerte impulso a la productividad. Sin embargo, este avance no está exento de tensiones: seis de cada diez empleados temen que la IA ponga en riesgo su estabilidad laboral, y el 76% insiste en que las habilidades humanas siguen siendo insustituibles.
“El desafío está en garantizar que este aumento de eficiencia se traduzca en bienestar y no en mayor presión para los equipos”, explica Julián Blausztein, HRBP Manager de Cultura y Desarrollo de Adecco Argentina.
La adopción de la IA, más allá de los nativos digitales
El estudio revela que la Generación Z (18-28 años) es la que más utiliza herramientas de IA externas a sus organizaciones, aunque no es un fenómeno exclusivo de los más jóvenes. Millennials, Gen X y Boomers también están incorporando la tecnología en sus rutinas laborales. “Los jóvenes profesionales quieren aprovechar la IA, pero también temen perder la autenticidad de su aporte. Es clave guiarlos para que integren estas herramientas sin perder su sello personal”, subraya Blausztein.

Las habilidades que marcarán el futuro del empleo
En este nuevo escenario, la empleabilidad no dependerá únicamente de títulos formales, sino de la capacidad de adaptarse y aprender de manera continua. Entre las soft skills más valoradas para los próximos años, se destacan:
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Pensamiento sistémico: comprender la organización y el entorno como un todo interconectado.
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Innovación sostenible: crear soluciones que combinen competitividad con compromiso ambiental.
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Lifelong learning: asumir el aprendizaje autónomo y constante como parte de la vida laboral.
Reconversión permanente
La digitalización se consolida como motor de competitividad en Argentina y en el mundo. Sectores como tecnología, salud, finanzas, energía y logística demandan perfiles híbridos capaces de unir conocimientos técnicos con habilidades blandas. Esto obliga a repensar la carrera profesional como un proceso de reconversión permanente, donde la formación continua será la clave de la empleabilidad.
“El futuro del trabajo se definirá por la capacidad de reinventarse y sumar valor en entornos cambiantes. Ya no alcanza con el currículum: la huella digital y la demostración de competencias serán determinantes”, concluyen desde Adecco.
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