Manuel Colombo llega a Córdoba: “Una decisión puede cambiar una vida, pero antes hay que cambiar a la persona que la toma”
El coach ontológico y creador del método MOV conversó sobre los mandatos que condicionan las decisiones, la dificultad de sostener los cambios y la importancia de aprender nuevas habilidades para transformar la manera en que vivimos. El sábado 22 de agosto brindará en Córdoba el taller Aprender a elegir.

Publicidad

Hay decisiones que parecen propias, pero que pueden estar atravesadas por historias familiares, creencias, miedos y formas de relacionarnos con el mundo que aprendimos mucho antes de preguntarnos qué queríamos realmente. Sobre esa premisa trabaja Manuel Colombo, coach ontológico, autor y creador del método MOV, quien llegará a Córdoba el próximo sábado 22 de agosto con su taller Aprender a elegir.
En diálogo con Revista Ocio, Colombo repasó su recorrido personal y profesional y planteó uno de los interrogantes que atraviesan su trabajo: cuánto de lo que elegimos responde realmente a nuestros deseos y cuánto permanece condicionado por aquello que aprendimos.
“Hay decisiones que nosotros creemos haber tomado, pero en realidad las tomó nuestra historia”, sostuvo. Para el coach, reconocer esos condicionamientos es apenas el primer paso: el verdadero desafío aparece cuando llega el momento de actuar y, especialmente, de sostener una elección en el tiempo.
De los recursos humanos al coaching ontológico
El vínculo de Colombo con las preguntas sobre el comportamiento humano comenzó durante su infancia. Según relató, creció rodeado de personas vinculadas con distintas disciplinas terapéuticas, un contexto que despertó tempranamente su curiosidad por temas como los vínculos, la muerte y las decisiones.
A los 17 años se trasladó a Buenos Aires para estudiar en la Universidad de Buenos Aires y posteriormente desarrolló su carrera profesional dentro del área de recursos humanos. Trabajó en empresas multinacionales y más tarde se desempeñó como consultor, hasta que comenzó a sentir que ese camino ya no representaba aquello que quería para su vida.
“Me di cuenta de que quería acompañar a humanos más allá del rol que ocuparan dentro de una organización”, explicó sobre el giro que lo llevó a formarse en coaching ontológico y posteriormente a crear su propia escuela.
La decisión implicó también romper con ciertos mandatos de su entorno. “En mi casa existía la creencia y el mandato de que para ser exitoso o un profesional había que recibirse de una universidad y trabajar de eso”, recordó. Sin embargo, decidió avanzar porque, según explicó, “ya no vibraba” con lo que venía haciendo.

Los “hilos invisibles” detrás de nuestras decisiones
Esa búsqueda también dio origen a su libro Los hilos invisibles, en el que Colombo propone observar aquellas creencias, conversaciones y lealtades familiares que pueden influir silenciosamente sobre las elecciones cotidianas.
“Muchas de nuestras decisiones no son nuestras. Muchas veces terminamos viviendo una vida que nunca elegimos conscientemente”, señaló. Y agregó: “Detrás de muchas de nuestras decisiones existen conversaciones, mandatos, creencias y lealtades familiares que operan sin que las veamos”.
Para Colombo, situaciones como repetir determinados vínculos, postergarse constantemente, tener dificultades para poner límites o priorizar siempre a los demás pueden abrir una pregunta central: “¿Siempre elegiste eso o aprendiste a hacerlo?”.
Desde esa perspectiva, sostiene que también existe una tendencia a confundir identidad con historia. Una persona puede definirse como insegura, dependiente o incapaz cuando, según su planteo, quizás aprendió durante años una determinada manera de relacionarse consigo misma y con los demás.
“La gente sabe qué tendría que hacer, pero no lo hace”
El acceso permanente a libros, podcasts, redes sociales y contenidos sobre bienestar generó, para Colombo, una paradoja contemporánea: nunca hubo tanta información disponible y, sin embargo, conocer una respuesta no necesariamente implica poder llevarla a la práctica.
“Hay personas que dicen: ‘Sé perfectamente qué tendría que hacer, pero no lo hago’”, contó. “No es falta de información, porque la gente tiene la información, pero lo que nos faltan son habilidades”.
Entre esas capacidades menciona aprender a gestionar emociones, mantener decisiones frente al miedo, poner límites y atravesar conversaciones difíciles.
“La mayoría de las personas no tiene un problema para decidir. Lo que tiene es una cuestión con sostener sus decisiones”, afirmó. El ejemplo puede aparecer en situaciones cotidianas: comenzar una actividad y abandonarla pocos días después, terminar una relación y repetir posteriormente dinámicas similares o dejar un trabajo para volver a aceptar las mismas condiciones que generaban malestar.

Aprender a elegir: el taller que llega a Córdoba
Con esa problemática como eje, Colombo presentará en Córdoba Aprender a elegir, un encuentro de tres horas que se realizará el sábado 22 de agosto, de 10 a 13, en zona norte.
La propuesta no pretende indicar qué decisión debería tomar cada participante. Por el contrario, busca entrenar capacidades para reconocer desde qué lugar se elige y qué herramientas son necesarias para sostener posteriormente esa elección.
“Una decisión puede cambiar una vida, pero antes de cambiar una decisión hay algo mucho más importante: cambiar la persona que la toma”, explicó Colombo.
Según señaló, el objetivo no es que quienes participen salgan del encuentro “con todas las respuestas”, sino que incorporen “una manera diferente de observar, de conversar y de elegir”.
“Es muy importante que empecemos a poner el foco en cambiar la persona, porque ahí recién van a empezar a cambiar las decisiones”, sostuvo.
Método MOV: observar, elegir y actuar
Parte del trabajo de Colombo se estructura alrededor del método MOV, una propuesta propia cuyo nombre deriva de la palabra “movimiento” y que integra herramientas del coaching ontológico con una perspectiva sistémica.
El método trabaja sobre diferentes dimensiones: la manera de observar una situación, las conversaciones, las emociones, el cuerpo y la influencia de la historia familiar y cultural.
“Las emociones no son un problema que hay que controlar. Las emociones son pura información, puro movimiento”, explicó. Desde su perspectiva, aprender a escucharlas puede convertirlas en una fuente de transformación.
El cuerpo también ocupa un lugar central: “El cuerpo guarda historias, hábitos, formas de responder. Por eso en MOV el aprendizaje no es solamente intelectual, es vivencial”.
Colombo resume la esencia de su método en tres acciones: “Observar, elegir y actuar”. Y explica: “Cuando cambia la manera de observar, cambia la manera en la que elegís. Y cuando cambian tus elecciones, también empieza a cambiar la vida”.
El cambio se demuestra en las acciones
Para Colombo, comprender intelectualmente qué debería modificarse no alcanza para producir una transformación. El cambio, asegura, necesita traducirse en comportamientos concretos y mantenerse en el tiempo.
“Realmente, para poder transformar la vida tenemos que transformar la manera en la que observamos”, afirmó. “El cambio se va a ver en la acción concreta, no en la idea de la elección que tengo o que debería tomar, sino en las acciones concretas sostenidas en el tiempo”.
Por eso, a quienes participen del encuentro en Córdoba les propone llegar con curiosidad antes que con certezas, evitar la búsqueda de soluciones inmediatas y animarse a cuestionar aquellas historias que llevan años repitiéndose.
“Yo soy así”, “siempre me pasa lo mismo”, “no puedo” o “no es para mí” son algunas de esas afirmaciones que, según Colombo, merecen ser revisadas.
“No alcanza con entender algo. Hay que empezar a hacer algo diferente”, remarcó. Y sintetizó el espíritu del encuentro con otra pregunta: “Una transformación empieza cuando dejamos de preguntarnos únicamente qué decisión tenemos que tomar y empezamos a preguntarnos en quién necesito convertirme para sostener esa decisión”.
Publicidad
